Tag Archives: Brexit

Brexit

Porque creo que algo habrá que decir, dadas las circunstancias…

Tristeza, eso es lo que me produjo el resultado de la votación, tristeza. No me lo esperaba, la verdad. Durante la noche me desperté y andaba medio desvelada, así que miré el móvil a ver si se sabía algo, y la cosa estaba ajustadilla, pero bueno,  pensé que por la mañana el Remain habría ganado. Cuando sonó el despertador, tenía un mensaje de mi querido hermano (con ese humor que tanto nos gusta en la familia): “Venga, a sacarte el visado para venir en verano”  y le contesté lo primero que se me vino a la cabeza: “Jodeeeeeeer”.

Justo el día anterior el señor Armadillo marchó a tierras germanas, así que Adriana y yo estábamos desayunando solas y le dije que iba a poner las noticias para ver qué decían porque había ganado el irse de la UE. La pobre mía se puso a llorar “Es que yo no me quiero ir de Londres, a mí me gusta esta casa…” “¿Y ahora para ir a Málaga qué pasa, tenemos que pagar dinero o algo?” Me dio una pena…

Anduve todo el día triste, con un pellizco en el estómago y con la sensación de que no me querían aquí. Debo decir que en mi barrio había carteles en las casas apoyando el Remain, además de gente repartiendo folletos, y que, por si alguien no lo sabe, Londres votó en su mayoría para no salir, y en mi entorno, todo el mundo compartía mensajes en Facebook y comentaban que no querían salir, pero no sé, la sensación de rechazo no podía quitármela de encima, y todavía me cuesta.

El otro día, leí un artículo de una chica que iba en un bus y el conductor le gritó porque iba hablando español. Sí que había leído incidentes en otras ciudades, pero no en Londres, y  la verdad es que me asustó un poco. Pero igual que ha aparecido una pintada en un instituto español que hay aquí, también he visto a una amiga de una amiga a la que se le saltaban las lágrimas hablando del tema, por lo triste que le parecía el resultado. También me he encontrado con gente que me ha dicho “lo siento” como si me dieran el pésame y se avergonzaran de la situación.

Y el otro día me subí a un autobús, hablando español, por supuesto, porque iba con Adriana y nosotras hablamos en español, y me acordé del artículo que había leído. Cuando fui a pagar no tenía dinero en la Oyster (para el que no lo sepa, es la tarjeta con la que se paga el transporte y, de un tiempo a esta parte, solamente puedes pagar con ella o con una tarjeta de crédito de las de contacto, pero no con dinero) así que ya me vi teniendo que bajarme en la siguiente parada para buscar un sitio donde recargarla, pero no, el conductor me preguntó a qué parada iba  y me dijo (a pesar de que quedaban muchas paradas) que venga, que no pasaba nada. Seguí buscando en el bolso y tenía  otra tarjeta (debido a esos momentos de lucidez que me asaltan muy de vez en cuando), así que finalmente pude pagar el billete, pero la cuestión es que el señor fue muy amable y comprensivo, pese a que hablábamos español.

Y ayer por la mañana, un desconocido me regaló flores. Sí, como en el anuncio. Bueno, no exactamente como en el anuncio… Íbamos para el cole y en frente de nuestra casa, ponen ahora un puesto de plantas y flores y al pasar, le señalé a Adriana una planta para contarle una historia, en fin, que el señor del puesto me aparece con un ramo y me lo da y claro, nos quedamos las dos un poquito paradas. Resulta que decía que tenía muchas y supongo que serían del día anterior, pero vamos, que era un ramo bien bonito, olía de maravilla y nos las regaló, pese a que íbamos hablando español. 

A donde quiero llegar con todo esto es que por supuesto que habrá mucha gente que odie a los inmigrantes y piense que venimos aquí a robarles su trabajo y a vivir de las ayudas del Estado, pero también hay mucha que no, que son personas normales, a las que le da igual de qué color eres, qué idioma hablas,  cuál es tu religión o de dónde vienes, porque ¿es que eso importa?