Cuentos para niñas

Ni os digo lo que siento cuando leo  ”Cuentos para niñas”… ¿Me puede explicar alguien qué narices es eso?¿Cómo puede haber cuentos para niñas y para niños? Son cuentos, y al igual que los juguetes, debemos preguntarnos:

Feminista ilustrada

https://feministailustrada.com/

En fin, aquí he querido hacer una recopilación de cuentos con protagonistas femeninas, para niñas y para niños, porque todos disfrutamos de un buen cuento independientemente de nuestro género.

Empezamos con cuentos de princesas y es que, el año pasado, en clase de español para niños hispanohablantes, pregunté a quién le gustaban las princesas, hubo algunas manos levantadas y algunas que no. Después pregunté qué idea tenían de una princesa, porque ahí es donde está el quid de la cuestión, claro. Estuvimos opinando y debatiendo y cada uno dibujó a una princesa diferente (contenta por todas las princesas tipo Leia y Wonder woman que encontré…). Cada semana leímos un cuento con una princesa como protagonista, para que se dieran cuenta de que las princesas (como mujeres que son) también pueden ser valientes, divertidas, inteligentes y no estar pensando todo el día en un príncipe. Aquí va la selección que leímos:

¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? de Raquel Díaz Reguera. Regalo de una de mis amigas clásicas, cada vez que lo leo me acuerdo de ella, lo eligió para Adriana porque nos conoce muy bien :)

En este libro encontramos muchos tipos de princesas que quieren hacer cosas diferentes y vestir de todos los colores, y es que las princesas “no son flores, son niñas”.

¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?

 

 Las princesas también se tiran pedos de Ilan Brenman, con ilustraciones de Ionit Zilberman. Muy divertido y muy ocurrente, además, todo lo que sea hablar de pedos y ese tipo de cosas ya sabemos que a los niños les encanta ;)

Las princesa también se tiran pedos

 

La princesa vestida con una bolsa de papel de Robert N. Munsch con ilustraciones de Michael Martchenko. Me encanta esta princesa, un dragón se lleva a su príncipe y ella va a rescatarlo. Muy astuta, muy valiente y nada preocupada por su apariencia.

 La princesa vestida con una bolsa de papel

 

La princesa listilla de Babette Cole. Que resulta que quieren casar a la muchacha, pero es que ella está muy a gusto con su vida independiente, haciendo lo que le da la gana y a lo mejor no le apetece…

La princesa listilla

La princesa aburrida de Ana María Romero Yebra, con ilustraciones de Arcadio Lobato. Este, además, en verso, que molan mucho. Esta princesa resulta que no quiere ser princesa , porque el trabajo de princesa le parece de lo más aburrido. Y tampoco quiere casarse. Y quiere comer hamburguesas con patatas.

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Dejando a las princesas, otros libros con protagonistas femeninas:

La cebra Camila de Marisa Núñez, con ilustraciones de Óscar Villán. Amo este cuento, de verdad, es uno de mis favoritos, no hay nada más tierno que la cebra Camila y cada una de sus lágrimas ¡maldito viento bandido! :)

La cebra Camila

Yo voy conmigode Raquel Díaz Reguera. A nuestra prota le gusta Martín, lo deja clarísimo al principio del cuento, pero Martín no la mira ¿vale la pena cambiar para que alguien se fije en ti? pues igual no…

Yo voy conmigo

Yo mataré monstruos por ti de Santi Balmes con ilustraciones de Lyona. Bueno, este seguro, seguro que lo conocéis, porque es uno de los cuentos más bonitos que se han escrito nunca :)

Martina y Anitram, una niña y una monstrua, y el miedo a lo desconocido.

yo mataré monstruos por ti

¿De qué color es un beso? de Rocio Bonilla. Una preciosidad de libro. A Mónica, a la que todos llaman Minimoni le encanta pintar, pero nunca ha pintado un beso porque no sabe de qué color es.

de que color es un beso

Y por supuesto, no podía faltar Las chicas son guerreras: 26 rebeldes que cambiaron el mundo de Irene Cívico y Sergio Parra, con ilustraciones de (la fantástica) La Pendeja. La historia de 26 mujeres que fueron o son una inspiración.  

Las chicas son guerreras

Todos muy recomendables para niñas, para niños, para papás, mamás, abuelas, abuelos, tíos, tías, las mascotas que anden por allí, un pájaro que pase volando, las plantas que crecen más bonitas… Los cuentos, son cuentos.

 

Libros

¡Madre mía de mi vida!¡Desde marzo sin escribir! Que no creáis que no lo tengo en mente, pero entre una cosa y otra… nunca me parece buen momento. Bueno, pues he venido a hablar de libros (que no de mi libro, que ya me gustaría…) y tengo de todo, desde cosas que me han encantado, descubrimientos, hasta cositas que bueno, para el veranito no están mal.  Pero primero, quería dedicar esta entrada a unos tipos de lectores especiales: la gente a la que le gusta leer pero desgraciadamente no puede; la gente que está ahí para leerles a aquellos que no pueden, que comparten su tiempo para regalar el placer de la lectura; y por último, los que han leído mucho mientras estaban con nosotros y que espero encuentren una biblioteca inmensa allá donde estén.

Allá vamos:

Creo que ya he comentado que en la biblioteca de mi barrio hay libros en español, pero tampoco muchos.   A veces ponen ofertas buenísimas en una librería del centro, y salgo con mi bolsa llena de libros, tan contenta, pero claro, hay lo que hay. Que sí, que también puedo leer  en formato electrónico, y lo hago, pero la sensación de ojear y hojear libros es insustituible para mí.  En mi círculo de amigas hispanohablantes hacemos también intercambio, por supuesto, y así es como llegó a mis manos El corazón helado. 

El corazón helado

Hacía mucho que quería leer algo de Almudena Grandes, así es que me puse muy contenta cuando una amiga me lo pasó, pero la verdad es que me mostraba un poco reticente a empezar a leerlo, al ver que era un señor libraco se me quitaban un poco las ganas y es que, como tampoco es que pueda tirarme las horas leyendo y a veces por la noche estoy cansada y no me apetece, pues me daba pereza enfrentarme a una historia tan larga. Pues estaba totalmente equivocada, no se hace largo. La historia es tan buena y está tan bien escrita que te sumerges en sus páginas y te da igual lo demás. Nos cuenta la historia de dos familias en épocas diferentes, durante la Guerra civil y la posguerra, y hoy en día. Conocemos el punto de vista de los dos bandos del conflicto y de los exiliados que tuvieron que salir del país obligados por las circunstancias. Con partes muy emocionantes, como le dije al señor Armadillo cuando me miró y me vio llorando a moco tendido: “Es que es muy bonito, pero muy triste”. Me encantó, de los que me quiero comprar para tenerlo en mi colección porque, sin duda, lo volveré a leer en algún momento.

Alma

 

Alma de Carlos Sisí. Empieza muy bien, promete mucho, te intriga, te engancha, hubo un momento que pensé que estaba a la altura de Stephen King, y luego… se va desinflando poco a poco, se vuelve repetitivo, más de lo mismo, y la verdad es que decepciona. La historia se desarrolla en Inglaterra y hay algunos fallos de documentación que me sorprenden, quiero decir, no entiendo que me esté hablando de algo complicado (para mí, claro) como el tema de desarrollo software y luego no acierte en el precio de un café en Londres o me diga que un señor inglés desayuna pan con aceite, por ejemplo. Una pena, de verdad que al principio me estaba gustando muchísimo.

 

Viví años de tormenta

Viví Años de tormenta de Fernando Schwartz. Lo compré porque hace mil años leí El desencuentro y me gustó muchísimo, así que imaginaba que no iba a defraudarme. Nos cuenta la historia de Lola, una oncóloga infantil que se enfrenta a la acusación de haber practicado eutanasia a uno de sus pacientes, pero esto no es más que una excusa para trasladarnos a su época de estudiante, durante los últimos años de Franco y la Transición, y hablarnos de la vida de su familia (padre diplomático, madre aristócrata, hermanos de diversas ideologías) y del ambiente de la época. Y llevaba yo razón, no me defraudó, me gustó mucho.

el cielo roto

Crónicas del fin: El cielo roto  de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina. Si te gusta la ciencia ficción y la fantasía, las protagonistas femeninas carismáticas, los personajes fuertes, los monstruos de lo más variopinto, los mundos post apocalípticos, el uso de hechizos como armas y no te da reparo la sangre, este libro es ideal para ti. Muy buenas descripciones pero sin ser eternas, de los que te da la sensación de estar viendo una película, muy visual, con mucho ritmo, consiguiendo una lectura fluida, las escenas de acción con mucha acción, sí, vamos a decirlo: trepidante.

Pero ojo, que este primero podría considerarse sólo el prólogo, hay otros dos publicados (y a la espera estoy de los siguientes), aquí os dejo los enlaces porque están en formato electrónico:

El cielo roto

El dios en las alturas

Testamento

¿Y por qué el enlace de los tres? Porque ya sé que cuando leáis el primero os vais a quedar con ganas de más y ese tiempo que os ahorro. Creo que ha quedado clara mi opinión, pero por si acaso: sí, me han gustado muchísimo, sí, los tres :)

Y eso es todo por hoy, tengo más, pero  bueno, lo dejaremos para otro día. 

¡Feliz verano y felices lecturas de veraneo!

Prejuicios

Cuando salí del hospital a causa de toda la quimio, medicación, esas movidas que te meten en el cuerpo, no me podía dar el sol. Salí además en verano, así que había mogollón de sol, todo el rato. Me compré una crema de protección “¡No puedes pasar!” de esas superpastosas que cuesta la vida ponérselas y que notas cómo se derriten y empiezas a brillar. Además, llevaba un pañuelo en la cabeza, en esos momentos no estaba para protagonizar un anuncio de Timotei, vamos. Que sí, que es verdad que me lo ponía con arte, que un día una amiga me dijo que parecía una artista de cine y todo, pero vamos que iba con turbante. Para acabar de arreglar el conjunto y como resulta que, como ya he dicho, no me podía dar el sol, mis padres me regalaron una sombrilla. Una sombrilla de estas chinas, muy bonita la verdad, naranja y con florecitas, pero no lo más habitual del mundo. 

El caso es que iba un día paseando con mis padres de esta guisa:  ropa ancha (supongo porque es lo normal en mí), cara brillante, turbante y sombrilla, y de repente mi padre me preguntó: “¿Tú crees que la gente cuando te ve pasar piensa que estás mala o directamente que estás loca?” A mí la pregunta me hizo mucha gracia, pero había mucha verdad, supongo que con esas pintas muchos pensarían que estaba como una cabra y que me creía una princesa oriental o algo así :)

Total, que a partir de ese momento y por otras cosas que me pasaban estando en esas circunstancias (tener que ir con mascarilla si iba a un sitio con mucha gente, tener que coger el ascensor para todo porque me cansaba, cuando ya podía coger transporte público tener que ir sentada y no ceder el asiento…) me di cuenta de que prejuzgamos mucho sin conocer circunstancias, que a lo mejor tendríamos que pensar cuáles son los motivos  antes de criticar comportamientos.

Dicho todo esto, que de verdad que intento no prejuzgar, a veces hay gente que hace cosas que… Por favor, que alguien me explique cuáles pueden ser las circunstancias que hacen que alguien llegue a los vestuarios del gimnasio, después de haber estado haciendo ejercicio (porque es lo lógico pero porque además la he visto en la sala), sudando y no se meta a pegarse una ducha. Que dices “Igual se va a su casa y se ducha allí, que es lo más normal”. No, no, no. Se seca su mata de pelo casi hasta la cintura (el sudor, vamos) incluso se hace las planchas. Se pone desodorante (sí, sin lavarse) se viste con ropa de salir, se maquilla y se va tan contenta. Venga, vamos a no prejuzgar, a lo mejor a la muchacha se le olvidó los avíos para ducharse y tiene que ir a currar y no le da tiempo… Vale, hoy la he vuelto a ver hacer lo mismo. A veces no prejuzgar es muy difícil… ;)

Un par de conciertos: Love of lesbian y Amaral en un fin de semana.

Un día el señor Armadillo me llegó con una canción, que si tenía que escucharla, que molaba mil, que de verdad que por favor la escuchara… Bueno, pues la escuché, era Club de fans de John Boy de Love of lesbian. A  ver, yo conocía al grupo y algo había escuchado porque el cantante Santi Balmes es el autor de uno de los cuentos más bonitos que he leído (que nos regaló la señora Totoro) Yo mataré monstruos por tiEn ese momento no me gustaron mucho, la verdad. Pero bueno, el señor Armadillo, empezó a poner Club de fans de John Boy una y otra vez y empezamos a escucharla, y nos pasó justo lo que al protagonista de la canción, que al final somos fans :)

Alegría inmensa cuando vimos que venían a tocar a Londres, claro. Además, lo bueno de los grupos españoles es que tocan en salas pequeñas (el concierto fue en The Clapham grand)  así que allí estábamos, en cuarta fila. La lista de canciones la habían publicado en su Instagram así que ya sabíamos qué iban a tocar. La verdad es que eso me resultó algo agridulce, a ver, guay saber qué canciones íbamos a escuchar, pero por otra parte, también sabíamos cuándo iban a terminar y que no iban a tocar canciones tan maravillosas como El poeta Halley, una de las letras más bonitas que he escuchado en mi vida, sobre todo la parte final, la recitada (mi parte filóloga se emociona ;) ). Y es que en general, desde mi punto de vista, lo mejor de Love of lesbian son sus letras, llenas de poesía, de figuras literarias, algunas tristes, otras divertidas, historias repletas de juegos de palabras, cuentos…

El concierto estuvo genial, empezaron puntuales (que se agradece), son muy buenos en directo, muy divertidos. Cantaron y cantamos, y saltamos y bailamos. Incluso Santi Balmes se bajó al público y ahí estuvo un buen rato. Fotos no saqué muchas, lo estaba disfrutando :)

Love of lesbian, 3 de febrero 2017

Love of lesbian, 3 de febrero 2017

 Algo bueno del concierto también, el bocadillo de jamón serrano que nos metimos entre pecho y espalda. Casa Manolo había montado un puesto con bocadillos de salchichón, chorizo y jamón serrano. Riquísimo. Y es que parece una tontería, pero si abren puertas antes de las siete, no vas a cenar a esa hora y luego, cuando sales, no es que haya muchas cosas abiertas donde poder comer algo, así que me pareció una muy buena solución.

Pues esto fue un viernes, y el domingo tenía otro concierto, el de Amaral. Ganas de ir, si digo la verdad, no tenia ningunas: un domingo, a las siete de la tarde, una hora de camino, con un frío que no veas y además a este iba sola… Pero bueno, allá que fui, y me lo pasé genial. Para este me quedé atrás, pasaba de buscar primeras filas y además se veía muy bien desde el fondo (sala pequeña, otra vez, esta vez el O2 Shepherd’s Bush Empire). Así que me pedí una sidra, saqué mi libro y me senté en un escalón hasta que empezó el concierto. Tan a gusto. Estaban presentando su nuevo disco Nocturnal, pero claro, también tocaron todas las clásicas, así que me hinché de cantar y saltar otra vez.

Amaral, O2 Shepherd's Bush Empire, 2017

Amaral, O2 Shepherd’s Bush Empire, 2017

Cómo me alegré de haber ido, estuvo genial, muy buenos en directo, muy buen rollo y muy buen ambiente.

El próximo: Kaiser chiefs en marzo ;)

 

Bajona

Esta va a ser una entrada sobre nada en concreto, mira que ya sabéis que normalmente hablo de libros, películas, conciertos, manualidades, etc. (de hecho tengo que hablaros de algunos de las últimas cosas que he leído y me han molado mil), pero hoy, tarde de domingo muy fría, me apetece escribir y contar cómo me siento en este momento, claro reflejo de cómo soy o de cómo es el ser humano en general.

Resulta que el otro día vi una oferta de trabajo, no la estaba buscando, apareció en Facebook y me dije “Voy a echarle un vistazo”. Me cuadró, me vi haciéndolo. No suelo solicitar ningún puesto, las veces que he enviado mi currículo, por si acaso sonaba la flauta, ni siquiera me han contestado, así que pensé en escribirles y darles mi Linkedin, pero sin esperar respuesta. Me contestaron. Flipé. Tenía que mandar mi currículo, una cover letter, un cuestionario y un plan de clase. Me dio mucha pereza. Tuve una semana liada, nos fuimos a Edimburgo el finde (bieeeeeen) el caso, que se me olvidó. Me desperté el otro día como a las 6 y de repente me vino a la cabeza, tenía que contestarles, al menos diciendo que no iba a enviar nada.

Le conté al señor Armadillo, me dijo que lo mandase. Le dije que tampoco es que quisiera el trabajo. Me dijo, con toda la razón, que siempre puedo decir que no, pero  que pasar por el proceso sería bueno para mí. A ver,  para aclarar las cosas, el curro me interesaba, pero en este momento de mi vida no sé si es lo mejor, me explico: yo ya tengo un trabajo, que me lo he montado yo, que trabajo cuatro días a la semana y que me permite encargarme de casa, compra, etc. llevar y recoger del cole a Adriana y estar con ella. En realidad no quería el trabajo, bueno, lo quería pero no en este momento de mi vida, lo quiero porque a veces me canso de estar sola todo el día, de que mi contacto humano solo sea con niños, me apetece trabajar con gente adulta, tener compañeros de trabajo, coger transporte público incluso, sí como lo oís, de lo que reniega normalmente la gente. Pero sé que si tuviera un trabajo así, andaría de los nervios todo el día para poder coordinar todo, como pollo sin cabeza y no pasaría tanto tiempo con Adriana. Total, que me pasé toda la mañana contestando cuestionario, haciendo cover letter (que no me mola nada), y preparando el plan de clase (ojo, sobre el presente de subjuntivo :-0 ) que me gustó mucho cómo quedó, y lo envié. Debo reconocer que me lo pasé en grande haciendo el plan de clase, que suelo hacerlos para los niños, pero obviamente no es lo mismo preparar una clase para chavales para dar colores, números o pronombres personales que explicar a adultos la diferencia entre perfecto e imperfecto por ejemplo. Pero vamos, que ya estaba pensando que a ver, que si me cogían igual el horario iba a ser una movida, que de vacaciones tú verás, que seguro que iba a tener que trabajar en sábado…

Hoy me han contestado, no encajo con lo que buscan. A tomar viento a la farola. Y la gracia es que me he quedado apagadilla y eso que no lo quería, pero lo del rechazo es que se lleva muy mal…

 

triste

 

Comprar de forma responsable

Los que me conocéis ya sabéis (o a lo mejor no, pues no pasa nada, ahora os estáis enterando) de que el tema de cómo y dónde se fabrica la ropa que usamos pues me preocupa. A ver, que no visto tranquila unos vaqueros si sospecho que un niño los ha estado cosiendo en vez de ir al cole, o que mira qué monos estos zapatos pero los ha fabricado alguien que trabaja 12 horas al día sin descanso. Y no es que no lo sepamos, lo sabemos de sobra, porque nos encontramos noticias como el hundimiento de una fábrica textil en Bangladesh en 2013, el incendio de otra en 2016 , abusos laborales en Camboya, en Turquía, etc. pero siempre apelamos al “no es mi culpa, la responsabilidad es de las grandes empresas, ellos son los malos, los villanos de esta peli, yo tengo que comprarme ropa ¿qué puedo hacer?” Totalmente de acuerdo, obviamente los “malos” son los grandes empresarios que en vez de pensar: “Este mes en vez de darme un baño de dinero como el tío Gilito, voy a darme solo una duchita y así poder pagarle mejor a mis trabajadores”, pero creo que algo podemos hacer nosotros también. Por ejemplo, hace siglos que no entro a una tienda de las grandes, a una de esas multinacionales que todos conocemos  y ¡eh!¡estoy viva! porque soy la primera que sé que no necesito tanta ropa, que me sobra con la que tengo en el armario.

Soluciones:

Comprar ropa de segunda mano, que no pasa nada, que se lava bien y ya está, que encuentro ropa nueva a muy buen precio, además ayudando a alguna asociación y reciclando.

Intercambios de ropa,  que ya he hablado alguna vez por aquí, que me parecen una ideaca: reunión de amigas (o amigos) y amigas de amigas (o amigos de amigos) donde intercambiamos ropa, zapatos, complementos… pasas un buen rato, te echas unas risas y alguien aprovecha eso que ya no te gusta tanto o que no te queda bien y sales con cosas nuevas.

Por último, siempre podemos buscar información acerca de la marca o al menos mirar dónde se fabrica lo que que vamos a comprar. Y mirando, mirando, pues te encuentras con marcas como estas:

Two thirds es una empresa pequeña, afincada en Barcelona que bajo el lema “We are ocean”, hacen unas cosas preciosas, yo caí enamorada de esta camiseta, que además de bonita, está hecha con algodón orgánico, es suavita y tiene un corte que sienta de maravilla:

camiseta-twothirds 

Tienen ropa para mujer, hombre y niños, echad un vistazo porque tienen cosas súperbonitas. Una empresa que se preocupa por la sostenibilidad, que fabrica en Europa con materiales orgánicos o reciclados, porque menos basura = océanos más limpios. Aquí un vídeo donde podéis ver su filosofía. 

 

Po-zu si lo que queréis son zapatos. Es una marca inglesa que nació en 2006, su nombre viene del japonés y significa “pausa”, sus zapatos son fabricados en Portugal y todos sus materiales vienen de fuentes naturalmente renovables y son cosechados de forma responsable, y por supuesto usan algodón orgánico.  Aquí podéis ver la fabricación de un par, unos como esos me compré pero en rojo y os puedo asegurar que son comodísimos. También tienen zapatos vegetarianos y veganos, por si hay algún vegetariano o vegano en la sala. 

zapatos-po-zu

Y ya sé que algunos me diréis que sí, que todo está muy bonito, pero que es caro. Vale, pero también es cierto que siempre se puede esperar a rebajas o pensar si no gastamos eso en otras marcas igual o más caras que sabemos que fabrican de forma no responsable…

También os digo que intentar comprar de forma responsable es cansado, si ya cansa buscar precio y talla que te valga, pues si además tienes que andar mirando quién lo ha fabricado y dónde, pues ni te cuento. Muchas veces me siento un poco idiota por hacer esto, pero como decía Michael Jackson:

If you wanna make a world a better place, take a look at yourself and then make a change

Marionetas de esqueletos

Ya queda poquito para finales de octubre, es decir: Halloween, Día de Todos los Santos, Día de los Difuntos, Día de los Muertos… vamos que se puede celebrar como se quiera, pero todas las fiestas giran alrededor de lo mismo. El caso es que en clase, con mis niños de Hola caracola, hablamos del Día de los Muertos, de cómo se celebra ese día en Centroamérica y sobre todo en México porque, seamos sinceros, en España lo celebramos de una manera un poco más triste…

Total, que hoy hemos hecho estas marionetas de calaveritas. Como no encontraba algo totalmente a mi gusto en la red, pues les he añadido cosas, les he dado un estilo más festivo  y aquí las comparto por si alguien se anima: marionetas-de-calaveras , listas para imprimir. Quedan así de chulas una vez terminadas:

 

calavera-2 calavera-3 calaveras

Julieta

El sábado fui al cine. Había quedado antes de verano con una amiga inglesa a la que le gusta  Almodóvar y el cine europeo (incluido el español) en que cuando volviésemos de vacaciones teníamos que ir a ver Julieta. Yo iba muy contenta por varias razones: porque esta amiga me cae muy bien,  es una persona interesante con la que me gusta hablar; porque iba a ver una peli de Almodóvar, y en general me gustan sus películas (unas más que otras, incluso algunas no me gustan en absoluto); porque iba a ir al cine,  y eso de meterse en una sala oscura a disfrutar en pantalla grande de una película para mí siempre ha tenido mucho encanto, además en un cine pequeño, muy cómodo y por supuesto había poquita gente; y por último, iba a ver una película española, en español, y lógicamente  pocas opciones hay de poder hacerlo por aquí...  También porque luego íbamos a tomar café y tarta en el Bill’s (qué postres tienen, madre mía) pero eso no tenía nada que ver con la película :)
Bueno, pues peliculón. Adaptación de los relatos “Destino”, “Pronto” y “Silencio”, de la Premio Nobel de literatura canadiense Alice Munro. Me encantó. Volvería a verla para poder disfrutarla de nuevo, no tiene desperdicio. Primero los colores, desde la primera escena se nota la firma de Almodóvar en los colores, los rojos, los amarillos, los azules… Luego la música, de Alberto Iglesias, como en tantas de sus películas (Hable con ella, La flor de mi secreto, Volver, Todo sobre mi madre…) que consigue esa ambientación tan característica. Cómo la historia es una excusa para mostrar los sentimientos y las emociones de los protagonistas, que es lo que verdaderamente importa. Y los pequeños detalles, cómo se detiene en los pequeños detalles y los va enlazando, y todo tiene un sentido en la historia al final.
Todos los actores hacen un papelón, todos sin excepción trabajan bien, desde los protagonistas (Emma Suárez, Adriana Ugarte, Daniel Grao, Inma Cuesta, Darío Grandinetti)  al último secundario. Rossy de Palma está grandísima, parece la bruja mala del cuento (un poco bruja sí que es, de hecho). En fin, que vale la pena verla, no cuento nada del argumento, yo fui sin saber de qué iba y creo que la he disfrutado más que si hubiera ido sabiendo qué iba a encontrarme. Para mí es una de las mejores de Almodóvar, eso sí, preparad los pañuelos porque es una “pechá” de llorar.
julieta

Lunes

Hola a todos. No, no voy a renegar de los lunes, ese día que tantos odian y al que habría que darle una oportunidad, al contrario, como le he dicho a Adriana esta mañana (pero con voz de locutora):

Hoy es lunes, bienvenida a una nueva semana, luce el sol, se espera una temperatura mínima de 14º y una máxima de 26,  así que hoy podemos vestir manga corta. Hoy es lunes, tenemos una semana entera por delante, con mucho que aprender, mucho que leer, que ver, que jugar, muchas cosas por descubrir y quizás gente nueva por conocer… Siete días por delante en los que hacer millones de cosas, eso es lo que nos trae el lunes. Así que L-U-N-E-S, LUUUUUUUUNES (y ahí Adriana ha hecho un baile de animadora).

Y bueno, que como veis, me he levantado contenta y le he soltado esa parrafada digna de una canción de Delafé y las Flores azules :)

Y cuál es el motivo de estar contenta, pues varios: que hemos vuelto a la rutina (bendita), que hoy empiezo las clases, que este curso se han apuntado muchos niños nuevos (¡bieeeeeen!), que mañana es mi aniversario de boda (13 años aguantándonos y disfrutándonos el señor Armadillo y yo), que tengo el pelo de un nuevo color, que he tenido un fin de semana relajado, que he encontrado una marca de zapatos superbonitos que cuidan el medio ambiente y a la gente, que estoy cumpliendo mi objetivo de dibujar y leer cada día…

Pues eso, que cuando uno está triste hay que decirlo, pero si estás feliz, compártelo también.

Besos y feliz semana ;)

Marchando una de novela gráfica y cómic

Que ya sé que algunos ya estaréis tumbaditos en la playa, disfrutando de ese sol maravilloso al que le gusta poco aparecer por aquí, pero a mí todavía me quedan unos días para estar en modo vacacional, así que aquí van algunas recomendaciones (para bien o para mal) de las cosas que he leído últimamente. Antes de nada decir que a ver, yo quiero leer en inglés para mejorar el idioma, pero obviamente necesito más concentración para hacerlo y es difícil, me pongo a pensar en las musarañas y tengo que releer veinte veces lo mismo, o me quedo dormida, una de dos. Otro tema importante es que cuando leo es para disfrutarlo, quiero relajarme, no tener que andar haciendo un esfuerzo. Así que las novelas las leo en español, y para leer también en inglés, pues cojo novelas gráficas o cómics, más facilitas. Así que si queréis leer algo en inglés pero sin complicarse mucho, pues aquí os doy algunas ideas:

 

El Deafo

El Deafo

 

El Deafo, de Cece Bell. Buenísimo, para todos los públicos además. A Adriana le encantó, casi se la leyó del tirón. Es la historia de la escritora (e ilustradora también) que cuando era una niña se quedó sorda debido a una enfermedad, cómo se enfrentó a ello, cómo fue su experiencia en el colegio teniendo que llevar un aparato para poder escuchar, cómo se comportaba la gente a su alrededor respecto a su sordera y cómo le afectaba ese comportamiento, cómo lo más importante para ella en ese momento era encontrar una mejor amiga. Una buena lectura para hablar de la diversidad y creo que muy recomendable para niños.

Nimona

nimona

Nimona, de Noelle Stevenson. También para todos los públicos. Empezó como un webcomic cuando la autora era una estudiante en 2012 y en 2015 ya fue publicado como novela gráfica. Me encantó todo, el dibujo, los personajes, la historia… todo. Un punto de vista diferente, el del villano, y su sidekick, una chica en este caso (para variar), Nimona, que además es una cambiaforma y con más sed de sangre que su propio jefe. Desde el principio te pones del lado de los malos y odias a los buenos… que no son tan buenos. Divertida, tierna y triste a ratos, no tiene desperdicio.

Soppy

Soppy

Soppy, de Philippa Rice. Lo más tierno del mundo. La historia de una pareja, el día a día, con poco diálogo (por si el inglés no es lo tuyo) pero con unos dibujos que lo dicen todo. Si estás enamorado/a, te sacará más de una sonrisa. De los que acabas de leer y te reconcilias con el universo. Me encantó.

 

Lumberjanes

Lumberjanes

Lumberjanes, de Shannon Watters, Grace Ellis and Noelle Stevenson (sí, la de Nimona). Para todos los públicos. Muy divertido, una ida de olla. Un campamento de verano para chicas, un grupo de cinco amigas, muy diferentes entre sí, pero siempre unidas y a las que les pasa todo tipo de cosas misteriosas, con personajes sobrenaturales, criaturas mágicas, monstruos… Es una serie y solo me he leído el primero, pero tengo que seguir. Importante: cómic escrito e ilustrado por mujeres y con protagonistas femeninas, algo a lo que desafortunadamente estamos poco acostumbrados…

in real life

 In real life, de Cory Doctorov y Jen Wang.  Para todos los públicos. Me gustó la idea y me encantó el dibujo, sobre todo el pelo de la prota, el movimiento. Nos cuenta cómo Anda empieza a jugar al típico juego de rol on line (tipo World of Warcraft) donde puede conocer a gente de todo el mundo, pero un día se da cuenta  de que hay gente que no juega solo por diversión como ella. Reflexión sobre lo diferente que puede ser la vida de un adolescente dependiendo del país en el que viva, de cómo la protagonista intenta enfrentarse a esa injusticia.

 

Scott Pilgrim

Scott Pilgrim

Scott Pilgrim’s precious little life, de Bryan Lee O’Malley. Primer volumen de la serie de novelas gráficas. Tenía mucha curiosidad y por fin el otro día lo saqué de la biblioteca y bueno, me gustó, pero no me volvió loca, igual porque era la versión en blanco y negro y resulta más sosa, no sé. Por si no conocéis el argumento,cuenta la historia de Scott Pilgrim, de cómo conoce a la chica de sus sueños, pero si quiere salir con ella tiene que enfrentarse a sus malvados ex. Así que decidí ver la peli, porque la historia sí que me parecía original y porque Michael Cera me hace mucha gracia. Cómo me gustó, la estética es chulísima, los personajes, los efectos, todo.  Me pareció genial.