Marchando una de novela gráfica y cómic

Que ya sé que algunos ya estaréis tumbaditos en la playa, disfrutando de ese sol maravilloso al que le gusta poco aparecer por aquí, pero a mí todavía me quedan unos días para estar en modo vacacional, así que aquí van algunas recomendaciones (para bien o para mal) de las cosas que he leído últimamente. Antes de nada decir que a ver, yo quiero leer en inglés para mejorar el idioma, pero obviamente necesito más concentración para hacerlo y es difícil, me pongo a pensar en las musarañas y tengo que releer veinte veces lo mismo, o me quedo dormida, una de dos. Otro tema importante es que cuando leo es para disfrutarlo, quiero relajarme, no tener que andar haciendo un esfuerzo. Así que las novelas las leo en español, y para leer también en inglés, pues cojo novelas gráficas o cómics, más facilitas. Así que si queréis leer algo en inglés pero sin complicarse mucho, pues aquí os doy algunas ideas:

 

El Deafo

El Deafo

 

El Deafo, de Cece Bell. Buenísimo, para todos los públicos además. A Adriana le encantó, casi se la leyó del tirón. Es la historia de la escritora (e ilustradora también) que cuando era una niña se quedó sorda debido a una enfermedad, cómo se enfrentó a ello, cómo fue su experiencia en el colegio teniendo que llevar un aparato para poder escuchar, cómo se comportaba la gente a su alrededor respecto a su sordera y cómo le afectaba ese comportamiento, cómo lo más importante para ella en ese momento era encontrar una mejor amiga. Una buena lectura para hablar de la diversidad y creo que muy recomendable para niños.

Nimona

nimona

Nimona, de Noelle Stevenson. También para todos los públicos. Empezó como un webcomic cuando la autora era una estudiante en 2012 y en 2015 ya fue publicado como novela gráfica. Me encantó todo, el dibujo, los personajes, la historia… todo. Un punto de vista diferente, el del villano, y su sidekick, una chica en este caso (para variar), Nimona, que además es una cambiaforma y con más sed de sangre que su propio jefe. Desde el principio te pones del lado de los malos y odias a los buenos… que no son tan buenos. Divertida, tierna y triste a ratos, no tiene desperdicio.

Soppy

Soppy

Soppy, de Philippa Rice. Lo más tierno del mundo. La historia de una pareja, el día a día, con poco diálogo (por si el inglés no es lo tuyo) pero con unos dibujos que lo dicen todo. Si estás enamorado/a, te sacará más de una sonrisa. De los que acabas de leer y te reconcilias con el universo. Me encantó.

 

Lumberjanes

Lumberjanes

Lumberjanes, de Shannon Watters, Grace Ellis and Noelle Stevenson (sí, la de Nimona). Para todos los públicos. Muy divertido, una ida de olla. Un campamento de verano para chicas, un grupo de cinco amigas, muy diferentes entre sí, pero siempre unidas y a las que les pasa todo tipo de cosas misteriosas, con personajes sobrenaturales, criaturas mágicas, monstruos… Es una serie y solo me he leído el primero, pero tengo que seguir. Importante: cómic escrito e ilustrado por mujeres y con protagonistas femeninas, algo a lo que desafortunadamente estamos poco acostumbrados…

in real life

 In real life, de Cory Doctorov y Jen Wang.  Para todos los públicos. Me gustó la idea y me encantó el dibujo, sobre todo el pelo de la prota, el movimiento. Nos cuenta cómo Anda empieza a jugar al típico juego de rol on line (tipo World of Warcraft) donde puede conocer a gente de todo el mundo, pero un día se da cuenta  de que hay gente que no juega solo por diversión como ella. Reflexión sobre lo diferente que puede ser la vida de un adolescente dependiendo del país en el que viva, de cómo la protagonista intenta enfrentarse a esa injusticia.

 

Scott Pilgrim

Scott Pilgrim

Scott Pilgrim’s precious little life, de Bryan Lee O’Malley. Primer volumen de la serie de novelas gráficas. Tenía mucha curiosidad y por fin el otro día lo saqué de la biblioteca y bueno, me gustó, pero no me volvió loca, igual porque era la versión en blanco y negro y resulta más sosa, no sé. Por si no conocéis el argumento,cuenta la historia de Scott Pilgrim, de cómo conoce a la chica de sus sueños, pero si quiere salir con ella tiene que enfrentarse a sus malvados ex. Así que decidí ver la peli, porque la historia sí que me parecía original y porque Michael Cera me hace mucha gracia. Cómo me gustó, la estética es chulísima, los personajes, los efectos, todo.  Me pareció genial.

Brexit

Porque creo que algo habrá que decir, dadas las circunstancias…

Tristeza, eso es lo que me produjo el resultado de la votación, tristeza. No me lo esperaba, la verdad. Durante la noche me desperté y andaba medio desvelada, así que miré el móvil a ver si se sabía algo, y la cosa estaba ajustadilla, pero bueno,  pensé que por la mañana el Remain habría ganado. Cuando sonó el despertador, tenía un mensaje de mi querido hermano (con ese humor que tanto nos gusta en la familia): “Venga, a sacarte el visado para venir en verano”  y le contesté lo primero que se me vino a la cabeza: “Jodeeeeeeer”.

Justo el día anterior el señor Armadillo marchó a tierras germanas, así que Adriana y yo estábamos desayunando solas y le dije que iba a poner las noticias para ver qué decían porque había ganado el irse de la UE. La pobre mía se puso a llorar “Es que yo no me quiero ir de Londres, a mí me gusta esta casa…” “¿Y ahora para ir a Málaga qué pasa, tenemos que pagar dinero o algo?” Me dio una pena…

Anduve todo el día triste, con un pellizco en el estómago y con la sensación de que no me querían aquí. Debo decir que en mi barrio había carteles en las casas apoyando el Remain, además de gente repartiendo folletos, y que, por si alguien no lo sabe, Londres votó en su mayoría para no salir, y en mi entorno, todo el mundo compartía mensajes en Facebook y comentaban que no querían salir, pero no sé, la sensación de rechazo no podía quitármela de encima, y todavía me cuesta.

El otro día, leí un artículo de una chica que iba en un bus y el conductor le gritó porque iba hablando español. Sí que había leído incidentes en otras ciudades, pero no en Londres, y  la verdad es que me asustó un poco. Pero igual que ha aparecido una pintada en un instituto español que hay aquí, también he visto a una amiga de una amiga a la que se le saltaban las lágrimas hablando del tema, por lo triste que le parecía el resultado. También me he encontrado con gente que me ha dicho “lo siento” como si me dieran el pésame y se avergonzaran de la situación.

Y el otro día me subí a un autobús, hablando español, por supuesto, porque iba con Adriana y nosotras hablamos en español, y me acordé del artículo que había leído. Cuando fui a pagar no tenía dinero en la Oyster (para el que no lo sepa, es la tarjeta con la que se paga el transporte y, de un tiempo a esta parte, solamente puedes pagar con ella o con una tarjeta de crédito de las de contacto, pero no con dinero) así que ya me vi teniendo que bajarme en la siguiente parada para buscar un sitio donde recargarla, pero no, el conductor me preguntó a qué parada iba  y me dijo (a pesar de que quedaban muchas paradas) que venga, que no pasaba nada. Seguí buscando en el bolso y tenía  otra tarjeta (debido a esos momentos de lucidez que me asaltan muy de vez en cuando), así que finalmente pude pagar el billete, pero la cuestión es que el señor fue muy amable y comprensivo, pese a que hablábamos español.

Y ayer por la mañana, un desconocido me regaló flores. Sí, como en el anuncio. Bueno, no exactamente como en el anuncio… Íbamos para el cole y en frente de nuestra casa, ponen ahora un puesto de plantas y flores y al pasar, le señalé a Adriana una planta para contarle una historia, en fin, que el señor del puesto me aparece con un ramo y me lo da y claro, nos quedamos las dos un poquito paradas. Resulta que decía que tenía muchas y supongo que serían del día anterior, pero vamos, que era un ramo bien bonito, olía de maravilla y nos las regaló, pese a que íbamos hablando español. 

A donde quiero llegar con todo esto es que por supuesto que habrá mucha gente que odie a los inmigrantes y piense que venimos aquí a robarles su trabajo y a vivir de las ayudas del Estado, pero también hay mucha que no, que son personas normales, a las que le da igual de qué color eres, qué idioma hablas,  cuál es tu religión o de dónde vienes, porque ¿es que eso importa?

Más libros

Mil años hace que no hablo de libros por aquí, así que habrá que actualizar un poquito ¿no?

 te dejo es jódete pero al revés

Te dejo es jódete al revés, de Purificación García (no la diseñadora de ropa, otra ;P )

Como podréis suponer, con ese título, no es nada serio. Me ha gustado mucho, me he reído, tiene mucha gracia o, al menos, a mí me la ha hecho. Es la historia de una cajera de supermercado que pilla a su marido engañándola y a partir de ahí, pues su relación con sus mejores amigas, con su jefe, con la anciana que va todos los días de visita al supermercado… todo contado de una forma muy graciosa. Con su descripción de los tipos de cliente se me escapó la carcajada. Es de los que se leen rápido porque además de ser corto, como lo estás pasando bien y te estás riendo, pues no quieres dejarlo. Muy fresquito, de los que te ponen de buen humor. Aquí donde empezó todo, en el blog de la autora: www.senoritapuri.com. Recomendable para llevar de viaje como lectura ligera.

aquella edad inolvidable

Aquella edad inolvidable, de Ramiro Pinilla

Todo lo contrario que el anterior, una lectura muy seria, la historia de un futbolista que pudo llegar a ser un grande pero al que una falta muy grave, tras meter un gol que dio la victoria en la Copa del Rey a su equipo,  lo dejó fuera de los terrenos de juego. Muy triste, no sólo la historia del protagonista, sino la de todos los personajes: su padre, para el que el fútbol parece serlo todo y cómo vive las circunstancias junto a su hijo; su madre, que no habla desde que perdió a su hijo pequeño en un desafortunado accidente, y su novia, con la que iba a casarse pero a la que deja para no suponerle un lastre, aunque ella persiste en su empeño de enamorada. Por el momento en que se desarrolla, la posguerra, también introduce pinceladas de la política de la época. Me gustó a pesar de esa tristeza que destila, por lo bien escrito que está, pero me acabé hartando del protagonista que no deja de sentirse como víctima y arrastra a todos los que le rodean.

 tranquilos y atentos como una rana

Tranquilos y atentos como una rana, de Eline Snel

Un libro de  mindfulness pero para niños. Aquí una guía rápida por si os apetece leer de qué va esto: Mindfulnes: atención plena o conciencia plena. Se supone que es algo que deberíamos hacer todos, algo que nos ayuda a disfrutar más de los momentos, a estar más tranquilos, a vivirlo todo más plenamente. Este libro en concreto está dirigido a padres o educadores y nos da pautas para aplicar el mindfulness con niños de 5 a 12 años. Se supone que los niños que practican mindfulnes están más tranquilos, duermen mejor, están más seguros de sí mismos… Lo compré por razones obvias, Adriana nunca ha dormido bien y es bastante nerviosa. El libro viene con un cd de ejercicios de meditación, por desgracia, nos sirve más a nosotros que a ella, que no podía aguantar la grabación entera sin moverse y con los ojos cerrados. Tengo pendiente intentarlo con otro ejercicio más corto, a ver si así… De todas formas, a mí me pareció muy bueno y tiene ideas como el concentrarse en la respiración para calmarse que sí que me han funcionado con ella. Si tienes niños a tu alrededor, vale la pena.

 Lo inevitable del amor

Lo inevitable del amor, de Nuria Roca y Juan del Val

Está bien, divertido, sorprendente e intrigante a ratos, momentos de risa y momentos de lágrimas, pero la verdad creo que no es el mejor que tiene. Es la historia de María, arquitecta de éxito con una madre un poco loca (creo que mi personaje preferido), un padre desconocido, un amante encantador, un marido y dos hijas con problemas de comportamiento.Recuerdo que me reí mucho con el de Los caracoles no saben que son caracoles, creo que este me ha resultado un poco más flojo. Una cosa que me choca es la cantidad de escenas de sexo que tiene, algunas creo que sin venir a cuento. De todas formas, es una lectura amena, te engancha y te distrae, pero tampoco mucho más, ligerito, para relajarse.

 

Me dejo más en el tintero, los dejo para otro día :)  

Muse

Meses hace que compré las entradas, y es que son uno de mis grupos favoritos. La fecha se acercaba y estaba tan contenta, tenía hasta la canguro buscada, era aquí cerquita, todo perfecto, pero… resulta que se me pone malo el señor Armadillo :(  . Yo tenía la esperanza de que estuviera bien para la ocasión, pero, por desgracia, no fue así, un virus lo había agarrado con fuerza, se ve que le había cogido cariño y no quería irse, pobrecito mío. Hasta el día antes estuvimos viendo a ver qué tal iba la cosa, pero estaba claro que lo de meterse en un concierto no era la mejor de las ideas. Yo sola no quería ir, estas cosas se disfrutan más en compañía, al mismo tiempo me sentía mal por dejarlo aquí, pero por otra parte (sí, llamadme perra del infierno) no quería perderme el concierto, así que a buscar a alguien que hiciera de acompañante. El señor Brotherinlaw fue reticente al principio, pero finalmente el señor Armadillo lo persuadió (creo que con amenazas) para que tuviera a bien ser mi acompañante para tal evento. Así que allá que fuimos :)

No llegamos para ver a los teloneros, me agota estar dos horas antes, llamadme rancia o viejales, pero cuando empieza el grupo al que he ido a ver, ya ando cansada. El señor Brotherinlaw estaba de acuerdo, así que llegamos una media hora antes de que saliera Muse. El escenario era redondo y estaba en el centro, con pasarelas por donde se paseaban de vez en cuando, así que estuvimos bastante cerca a pesar de haber llegado justos de tiempo.

Todo empezó con unos cánticos en canon muy a lo gregoriano y, claro, con drones, unas bolas que empezaron a volar y a “bailar” con la música, muy espectacular. Por fin salieron y abrieron con Pshyco (bien), una canción de su último disco y, aunque la gente aquí es bastante sosa en los conciertos, más de uno ya se puso a dar botes.  Además de las nuevas tocaron todas las imprescindibles: Madness (una de mis favoritas), Resistance (me encanta), Time is running out (mi favorita), Supermassive black hole  (cojonuda), Hysteria (la caña) y cerraron con Knights of Cydonia (épica).

La puesta en escena fue muy chula, con proyecciones de paisajes futuristas y apocalípticos, muy, muy guay. En un momento dado, también apareció una nave volando por el recinto. Tampoco faltaron, por supuesto, los cañones de humo y la lluvia de papelillos (con forma de muñequitos).

Las fotos: pocas y malas, estaba muy ocupada pasándomelo bien :)

Concierto Muse 2 concierto Muse 1 FullSizeRender (5)

 

¡Qué pedazo de concierto! Con esta frase puedo resumirlo todo, me encantó.

Suavizante casero

A mí el tema del medio ambiente me preocupa, cualquiera que me conozca un poquito lo sabe, me ha preocupado desde siempre, así que intento hacer las cosas lo mejor posible. El tema del reciclaje lo llevamos bien, aquí tienes cubos para cada cosa, de hecho lo hacen mucho más fácil porque toda la basura reciclable va al mismo sitio, es decir, cristal, papel, cartón, plástico… si se puede reciclar va en el mismo cubo, ellos ya se encargan de separarlo.

En el tema de la limpieza, intento comprar productos ecológicos, por ejemplo, de la marca Ecover (los que he encontrado en el supermercado, porque no los tienen todos) he probado el friega suelos  y el detergente para la ropa y están bastante bien, pero el olor del suavizante no me llega a convencer. El limpiador de wc huele bien, pero no me convence tampoco. Últimamente vengo usando otros, de la marca Method, concretamente el detergente de lavadora, que  mola porque viene con un dispensador como los de jabón de manos, por lo que echas la cantidad justa, no tienes que medir con el tapón, ponerlo en el cajón de la lavadora… de esa manera dura más. El limpiador de baño es muy bueno, lo deja todo muy limpio y brillante. El limpiador para la cocina de clementina huele muy, muy rico y, bueno,  en realidad lo uso para todas las superficies, y va bien. El problema es que estos productos me temo que todavía no se venden en España :(

A lo que venía todo esto es que, como ya he dicho antes, el suavizante de Ecover tiene un olor que no me va y no he encontrado en el supermercado otro que sea ecológico. Quería usar uno sin tantos químicos, no sólo por el tema del medio ambiente, sino por el cuidado de la piel (la mía es un desastre) así que busqué una receta para hacerlo yo misma. En internet podéis encontrar muchas, yo he usado esta:

-500 ml de vinagre (yo he usado de manzana, pero en algunas recetas te dicen que de vino)

-1 litro de agua

-2 cucharadas de bicarbonato

-20-25 gotas de esencia para darle el olor que nos guste.

Cogemos un barreño, ponemos el agua y el vinagre:

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 Añadimos las cucharadas de bicarbonato poquito a poco, cuidado porque hace espuma :)

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Añadimos la esencia que queramos, yo compré una de lino que me gustó mucho, huele a ropa limpia :)

FullSizeRender_4_2Lo mezclamos todo:

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Y listo para envasar, yo lo puse en un bote de suavizante que había guardado para la ocasión. Suelo poner dos tapones en el cajón de la lavadora y recordad que antes de cada uso hay que agitar la botella para asegurarnos de que todos los ingredientes están bien mezclados.

El aspecto que se le queda es el de la foto, con esto quiero decir que no tiene buena pinta, pero funciona :)

Y ahora lo más importante: los resultados. Básicamente lo que quería era que le diera buen olor a la ropa, el efecto de un oso de peluche rebotando en toallas no lo he visto en mi vida con ninguno de los suavizantes que he usado y sabía que no lo iba a conseguir, la ropa se queda bien, ni mejor ni peor que con los suavizantes del supermercado. Algo que me preocupaba: que, al llevar vinagre, la ropa acabase oliendo a pipirrana. No, no huele a vinagre, se le queda el olor de la esencia, en este caso, lino. A la hora de planchar, pues igual que con los suavizantes tradicionales. Además de todo, se supone que al mismo tiempo limpia la lavadora y elimina la cal. Todo son ventajas.

Y eso es todo por ahora, seguiremos investigando :)

Sábado movidito: batería, comida española, museo Roald Dahl y restaurante eritreo

   Pues sí, un sábado completito. Todo empezó cuando la semana pasada vi que en un pueblo al norte de Londres, donde Roald Dahl había vivido durante gran parte de su vida había un museo dedicado al escritor. Para quien no le suene por el nombre, es el autor de libros como Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda, James y el melocotón gigante… A Adriana le gusta mucho, en el cole le han leído alguno de sus libros y ella por su cuenta, también se ha leído alguno. El caso es que cuando le dije que podríamos ir este sábado se emocionó un montón y se puso requetecontenta.

Por otra parte, resulta que la última idea del señor Armadillo ha sido aprender a tocar la batería, algo que llevaba tiempo queriendo hacer, y que estaba dando vueltas en su cabeza hasta que se ha lanzado, buscó una profe particular y se pilló una batería por Ebay, la cual había que ir a recoger el sábado a un pueblo. Así que claro, lo del museo… Le dije a Adriana lo de que teníamos que ir a por la batería, como quien no quiere la cosa, pensando que no se iba acordar de lo del museo, al que en realidad podíamos ir otro día. Pero esta señorita, que no suele acordarse de lo que come a mediodía, que te pregunta lo mismo 60 millones de veces porque no se acuerda de lo que le has dicho, etc. saltó: “¿¡Pero el sábado no íbamos a ir al museo de Roald Dahl…!?” En fin, que como los dos pueblos estaban al norte (aunque a una hora de distancia el uno del otro) pensé que era viable hacer ambas cosas. 

Todo el que conozca, sabe que para mí el tema de la comida es muy importante, así que me puse a buscar restaurantes por la zona y encontré uno, español, y además viendo el menú se veía que era español de verdad, quiero decir, que hay veces que ves restaurantes españoles en Londres pero después, cuando lees la carta, pues te das cuenta que son un poco fusión, vamos, que de españoles poco, que sí, que te ponen tortilla de patatas, pero también pizza y lo que encarte. Éste no, éste tiene cocineros españoles y los platos son todos españoles.

El caso, que recogimos  la batería y nos fuímos a comer al Tres corazones. Como siempre, antes de entrar les dije a Adriana y al señor Armadillo que no prometía nada, que en la web tenía muy buena pinta, pero que de antemano lo sentía si luego era un fiasco, porque nunca se sabe :)

Qué acierto, qué rico todo, qué felicidad, qué chorizo a la sidra… Para abrir boca un pan riquísimo y aceite de Jaén y el resto bueno, aquí dejo algunas fotos, del cochinillo que se pidió el señor Armadillo no hay fotos porque no me dio tiempo. se lanzó a comerlo, pero doy fe de que estaba delicioso. El servicio también muy agradable, un chico de Marbella y una chica gallega. Como estar en casa :)

 

Huevos rotos con jamón y chorizo

Huevos rotos con jamón y chorizo

 

Calamares fritos con alioli y patatas bravas

Calamares fritos con alioli y patatas bravas

Tres corazones. Un poquito de turrón

Un poquito de turrón

Crema catalana

Crema catalana

Tarta de chocolate con helado de mango

Tarta de chocolate con helado de mango

Ya con la panza llena, nos fuimos al museo. Muy, muy chulo, nos encantó, además es lo que tienen los museos para niños que todo es muy interactivo y muy colorido. Con disfraces de los personajes de sus libros, fotos de su vida, manuscritos de sus obras…

Museo Roald Dahl

Museo Roald Dahl

Museo Roald Dahl 3 Museo Roald Dahl 2 Museo Roald Dahl 1

Y luego, visita a la tienda, donde apetecía comprarlo todo, la verdad, y a la cafetería (el café Twit) donde nos tomamos unos cafés (bueno, Adriana un babyccino) con unas tartas riquísimas.

Y vuelta para casa, que el día había sido completito, además de que yo tenía cena, celebrábamos el cumpleaños de una amiga y el restaurante elegido era Blue Nile, de comida eritrea con influencia italiana. Yo, que llevaba todo el día comiendo, no tenía nada de hambre, iba decidida a no comer casi nada… pero sí que comí. Moló mucho porque te ponían un plato con una tortilla tipo pancake (se llama injera) y luego en un bol más tortillas y luego pedías la carne y las salsas, todo para compartir y para comer con las manos. Riquísimo todo. Y tomé postre, una baklava con un café y es que yo si hay baklava no me puedo resistir. Y para terminar el día gin tonic con risas (siglos hacía que no tomaba uno) en un pub con música en directo. En fin, que un sábado para recordar :)

Muchachito

Uno de los regalos de Reyes que me hizo el señor Armadillo fueron unas entradas para un concierto de Muchachito aquí en Londres, me puse más contenta que todas las cosas, claro. El concierto fue el pasado jueves en la sala La Scala (donde, por lo visto, tocan muchos grupos españoles). Es una sala muy pequeña, lo cual es genial porque, obviamente, todo se ve mucho mejor, estás más como en familia :)

Abrían las puertas a las 7’30, pero yo por problemas logísticos con la canguro, no podía llegar a esa hora. El señor Armadillo sí que estaba allí, el primero de la cola, además. Cuando yo llegué, la cosa estaba más complicada, había mogollón de gente, a echarle paciencia, porque además aquello iba muy lento. El concierto empezaba a las 8’30, y creo que es uno de los pocos que han empezado a su hora, así que las primeras canciones me las perdí :(

Por fin logré entrar, que por cierto, te daban La maqueta adelanto de su nuevo disco. Allí vi al señor Armadillo, en primerísima fila, y aunque pensé que iba a ser imposible llegar hasta él, le pregunté a uno de los de seguridad cómo podía llegar hasta donde estaba mi marido y, más majo que todo (la verdad sea dicha, me extrañó) me abrió para que pudiera pasar por delante, así que la cosa salió redonda, ya me veía viendo el concierto sola y atrás.

Debo reconocer que al principio me decepcioné un poco cuando vi que no había venido el resto de la banda, porque son muy buenos y porque además lleva instrumentos de viento, y en mi opinión, la gracia que dan los instrumentos de viento es básica en algunas bandas ¿qué sería, por ejemplo de Matador de Los Fabulosos Cadillacs sin la melodía de los instrumentos de viento?¿Y de La Pulquería, de cualquiera de sus canciones? Pues no, no serían lo mismo… Tampoco iba el pintor que lleva a los conciertos y que pinta un cuadro durante la actuación :(

El caso es que allí estaba Muchachito, más solo que la una, con un par de guitarras, percusión, y una armónica, y como si de un hombre orquesta se tratase, él se apañaba con todo. Qué energía, madre mía, yo estaba cansada nada más de verlo, vamos, que fue increíble.

¿Os acordáis las típicas noches de moraga en la playita, en verano, donde había uno de vuestros colegas que tocaba la guitarra y todo el mundo se ponía a cantar, y le pedía canciones y él las tocaba, y más cantar? Pues lo mismo, la misma sensación, así de a gusto nos hizo sentir Muchachito. Salió como cuatro veces, salía y decía cosas del tipo “¿Es que no tenéis casa? A ver, que yo hasta mañana a las 5 que sale el avión…” y cada vez tocaba tres o cuatro canciones más, tanto fue así que el concierto se alargó hasta casi las 11 de la noche y os digo que eso aquí es casi impensable, que todos los conciertos a los que hemos ido no llegan a las 2 horas… Yo creo que las cantó todas, Aire (una de mis preferidas), Azul (otra de mis preferidas), La quiero a morir (que, aunque no es suya, la versión mola mil), hasta No estaba muerto, que estaba de parranda…

Resumiendo: a la conclusión a la que llegué es que además de un pedazo de artista se ve que tiene que ser un encanto de persona, que disfruta con lo que hace, que se lo pasa bien y hace que su público se lo pase bien. Muy, muy recomendable, un cinco estrellas.

Concierto Muchachito

Concierto Muchachito

Concierto Muchachito

Concierto Muchachito

Concierto Muchachito 5

Concierto Muchachito

Concierto Muchachito 4

Concierto Muchachito

 

Concierto Muchachito

 

Invierno

Hola a todos, antes de nada, espero que lo hayáis pasado muy bien y que los Reyes, Santa Claus o quien corresponda os haya traído muchos regalos :)

Con la vuelta a la rutina, he vuelto a mi club Hola Caracola, a las clases de español, y el tema elegido para la vuelta ha sido el invierno. Como ya sabéis tengo varios grupos, de varias edades (de 4 a 8 años) básicamente trato los mismos temas, adaptándolos obviamente, al igual que las actividades, que suelen ser diferentes. Aquí os hago un resumen de lo hecho con todos y ya depende del nivel o la edad, elegís una actividad u otra.

Lo primero es este vídeo para entrar en materia y que deduzcan cuál es el tema que vamos a tratar ese día. Como veis, se puede usar para cualquier estación porque habla de las cuatro (de hecho el año pasado lo usé en una clase para hablar de todas) así que hay que guardarlo a buen recaudo porque nos sirve a lo largo del año :)

Lo siguiente es plantear la pregunta “¿En invierno hace frío o hace calor?” lo que, por supuesto, acompañamos de gestos para que entiendan lo que estamos diciendo sin necesidad de traducir.

Para los mayores introduzco el tema “¿Qué tiempo hace?” usando el libro Colega 2, donde está todo muy claro, pero si tenéis tiempo, ganas  y arte para dibujar podéis hacer algo parecido:

 Libro colega 2 foto tiempo

 

Practicamos con la actividad de preguntar qué tiempo hace en diferentes ciudades:

 Libro colega foto tiempo

 

 

Luego podemos hablar de alguna de las prendas de vestir que usamos en invierno. Para ello, vemos este vídeo de nuestra gran amiga Peppa (les encanta a todos, da igual la edad) donde se dice varias veces “gorro”, “bufanda” y “guantes”. Primero les doy una ficha con un dibujo de cada prenda y les digo que tienen que estar atentos porque van a decir los nombres y tienen que escribirlos. Luego pueden colorearlos. En el vídeo, además, sale más vocabulario como “nieve”, “bolas de nieve” y “muñeco de nieve”.

Con los pequeños, que todavía no saben escribir, simplemente vimos el vídeo y les dije que estuvieran atentos a los nombres de las distintas prendas de vestir, con las que íbamos a vestir a nuestros muñecos de nieve. La actividad con ellos fue dibujar un muñeco de nieve. Primero hicimos la cabeza, pegando un disco de algodón, de los típicos para desmaquillarse, donde además se puede pintar bien con rotulador.  Tenían que pintar el resto del muñeco, añadirle brazos, los ojos, la boca, etc. (por lo que también repasamos vocabulario de las partes del cuerpo y la cara). Luego les di los guantes, bufanda y gorro que había hecho en papel blanco (se pueden hacer también de fieltro o de tela, y pueden quedar muy chulos,  pero entonces no los pueden colorear) los pegaron ¡y a colorear!

Perdón por la calidad de las fotos, pero la iluminación de la clase complica el asunto. Aquí algunos ejemplos:

Muñeco de nieve Reception  3Muñeco de nieve Reception 2 Muñeco de nieve reception Muñeco de nieve Reception

Con los mayores, la actividad fue diferente, un poquito más complicada. La saqué de la página Red Ted Art (que tiene cosas geniales, os recomiendo que le echéis un vistazo) pero en vez de usar calcetines, porque no tenía calcetines viejos vistosos, usé tela de camiseta y de chándal. Necesitamos el cartón de los rollos de papel higiénico, un trozo de papel blanco con la medida del rollo (unos 21×10’5 cm), pegamento, trozos de tela (de unos 20×10 cm) para los gorros, tiras de tela (de unos 35 cm para poder hacer un nudo doble, si sobra, siempre podemos cortar) para la bufanda, gomillas, cuerda y rotuladores.

Materiales muñeco de nieve

Enrollamos el papel blanco en el cartón y lo pegamos, dibujamos la cara (con cuidado de no dibujarla muy arriba porque tenemos que ponerle el gorro), le atamos la bufanda y el gorro. Para el gorro, enrollamos la tele alrededor del cartón, la fijamos con una gomilla, dejando que sobre un poco de tela por abajo para poder doblarla hacia arriba y que tape la gomilla, y en la punta atamos un trozo de cuerda y ya los tenemos:

Muñecos de nieve

Esta es la base, luego siempre se les pueden dibujar botones (o pegar botones de verdad), brazos, orejeras… eso ya a la imaginación de cada uno.

Y para terminar, otro vídeo de Peppa sobre el invierno: Un frío día de invierno.

De mantecados, dietas, gimnasios y profes de gimnasio

Algunos ya sabéis que a la vuelta del verano, empecé a hacer dieta. Bueno, vamos a remontarnos a después de Navidad para poner las cosas en perspectiva: yo en Navidad me hincho, no es que me hinche en plan gases o por tener la regla, me hincho a comer. Adoro los mantecados y las hojaldrinas, sí, y también me gustan los roscos de vino, el turrón duro, el blando, el de chocolate y el que sea, bueno, el de tutti frutti no mucho. El mazapán no me vuelve loca, pero si encarta, pues encarta. En mi casa además, en estas fechas se hace lomo en manteca colorá, que es uno de los pecados capitales más ricos del mundo, y más cuando viene con su zurrapa. A todo esto se suma que, como estamos en casa de la familia, no tengo que preocuparme de hacer comida ni nada, hombre, algo ayudo, pero vamos que no es como en casa, básicamente me lo ponen todo por delante y yo solo tengo que zampar. Y a mí, señoras y señores, me gusta mucho zampar.

Bueno, pues siempre vuelvo con varios kilos de más a casa, cosa que no me preocupa, porque lo tengo asumido. Cuando sabes que no vas a probar los mantecados hasta el año siguiente, todo te da igual, tienes que comer por los meses venideros. Bueno, pues la última Navidad cogí un par o tres kilos. El caso es que vi un documental sobre el azúcar , estaba hecho en EEUU, aquí tenéis otro, hecho en Europa,  pero dicen básicamente lo mismo, así que  me propuse dejarla, algo que pensé que nunca lograría… pero lo logré. El caso es que yo era de las de dos cucharadas de azúcar en el café y para mí era impensable tomarlo sin nada, pero te acostumbras. Y así con todo. Estuve un mes sin nada de azúcar refinada y, ojo, sin alimentos que llevasen azúcar, que eso sí que es difícil. Anda que no he mirado (y sigo mirando) etiquetas. Después de ese mes, seguí sin tomar, pero más relajada,  por ejemplo cuando salía a a comer fuera o algo así, sí que me tomaba un postre, pero ya no era diario. Pues perdí 3 kilos y no en demasiado tiempo.

Después del verano empecé una dieta de un libro que se llama La dieta smart 

dieta smart

 

 No os voy a contar todo el libro, diré que consiste en bajar carbohidratos y grasas, va por etapas, para mí ha sido fácil y que a lo que llegas es a acostumbrar a tu cuerpo a comer sano. A mí me ha funcionado, aunque también tengo que decir que soy bastante disciplinada cuando me lo propongo y que disfruto de la verdura, lo cual es básico para todo el que quiera estar en forma.

El caso es que también me apunté al gimnasio. Estoy yendo casi a diario (los findes no suelo ir) y echo una hora más o menos. Al principio solo estaba haciendo elíptica, cinta y máquinas porque no me veía preparada para afrontar una clase. De hecho, el señor Armadillo me regaló una Fitbit para controlarme el pulso, porque el primer día la elíptica en la que estaba me marcaba 180 pulsaciones a los dos minutos de subirme, muy triste, lo sé, yo me imaginaba allí tirada en el suelo con un infarto, y una esquela que dijera “El deporte la mató”.

Hace tres semanas me decidí, ya me encontraba preparada y fui a mi primera clase de “Danza brasileña”. Me lo pasé pipa, una que hace años que no sale a bailar (bueno, miento, bailé con Adriana en su cole cuando fue la Halloween Disco) pues esto es lo más parecido a salir de marcha :) Además la mitad de las canciones están en español, que si Ricky Martin, que si Bailando de Enrique Iglesias y ya cuando en la última clase pusieron el Bamboleo, lo di todo, más flamenca que todas las cosas.

Fui también a clase de kettlebell, pero esa no me gustó, la profe ponía malas caras, en plan “Vaya gente patata, que no levantan kettlebells de 200 kilos…” y a mí eso no, a mí que me animen, que yo hago lo que puedo.

Y también me apunté a clase de Fitness rebounding, que no tenía ni idea de lo que era, en la página del gimnasio decía que era un ejercicio de bajo impacto, así que pensé que perfecto, algo relajadito para los viernes. Vale, pues es una hora dando saltos en una cama elástica, una de estas pequeñitas:

 

camaelastica

Bueno, hacemos descansos cada 15-20 minutos para hacer abdominales, triceps y flexiones. Cuando me enteré que era dar saltos, pensé en cancelar la clase, pero no, ahí que fui. Y se aguanta. Con miedo al principio, porque pensé que iba a pisar mal e iba a parar al suelo, consolándome pensando que seguro que no era la primera. Pero no, no me he caído. Y he repetido y voy a seguir yendo. Y además la profe ha acabado hoy la clase con “Thank you ladies for your hard work”, así es que da gusto, aquí es donde se ve la gente que cuida su trabajo, que te ponen a saltar y a sudar, pero con cariño.

El caso es que entre una cosa y otra, me siento fenomenal, se nota el comer bien y el hacer deporte. Y se me están poniendo unas piernas con tanto baile y tanto salto que si le doy a alguien una patada lo desbarato, aunque cuando estoy en la máquina, haciendo abductores, siempre pienso en esta muchacha y en que nunca podré hacer lo que ella hace ;)

Otra de libros

el despertar de la señorita Primm

 

El despertar de la señorita Primm de Natalia Sanmartin Fellonera

No me ha gustado. Para empezar, la protagonista me cae mal casi desde el principio, y cuando eso ocurre, mal vamos. Segundo porque da la sensación de que la autora ha querido escribir una novela de Jane Austen, pero no le ha salido. Me explico, la historia transcurre en un pueblo, no se sabe muy bien dónde, parece que en Francia, en la actualidad, pero todo el mundo habla  y se comporta como en el siglo XIX  o principios del siglo XX, y actúan como si fueran ingleses, por ejemplo, llega Nochebuena y para cenar hay pavo y roast beef , y  para merendar hay pastas de limón, tarta de queso, bizcochos de mantequilla…Vale que parte de la premisa de que el pueblo es una comunidad de gente que, harta de la vida en las ciudades, se ha ido allí a vivir anclados en el pasado, pero a mí me resulta todo como falso, creo que hubiera sido mejor que hubiese situado la historia en otra época y fin. Porque te encuentras con cosas como que en la casa hay una cocinera (a la que imaginas con su gran delantal blanco, como salida de Arriba y abajo) y la madre del protagonista aparece en la casa acompañada de una doncella, las señoras utilizan la palabra “querida” cuando hablan unas con otras y se refieren a otras como “las damas”. Leyéndolo imaginas escenas propias de Downtown Abbey, pero luego se suben a un coche y ponen la calefacción a tope porque hace frío y te rompen los esquemas.

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Soldados de Salamina, de Javier Cercas.

Le tenía muchas ganas, el típico libro que has visto por todas partes pero que nunca te ha encartado leerlo, así que cuando vi que lo tenían en la biblioteca, pues lo cogí. Bastante interesante, no tiene nada que ver con la Batalla de Salamina a pesar de su título, está inspirado en una historia que ocurrió en los últimos días de la Guerra Civil, el fusilamiento frustrado de Rafael Sánchez Mazas, padre de Sánchez Ferlosio y uno de los fundadores de la Falange. Me ha dado pena porque me costó un poco leerlo, me pilló en uno de esos momentos de la vida en la que andaba distraída, y creo que no lo disfruté lo suficiente. De hecho, las últimas páginas, que las leí más tranquila, me gustaron muchísimo.  

 No culpes al karma

No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, de Laura Norton.

Me encantó.  Aunque por el título más parece un libro de autoayuda que otra cosa, se trata de una novela. A ver, yo no creo en el karma, y si alguna vez creí, me desengañé hace mucho, así que el nombre me hizo bastante gracia. Empecé a leerlo de casualidad, y en cuatro días (durante el viaje a Bruselas) me lo ventilé. Es muy divertido, muy fácil de leer, la historia te engancha, la protagonista es que cae bien desde el principio, hay momentos en los que te identificas totalmente con ella, situaciones que entiendes a la perfección. Si te apetece echar un buen rato, alguna que otra risa y desconectar, esta es tu novela. 

 

 Amigos hasta la muerte

Amigos hasta la muerte, de Nele Neuhaus.

Novela policíaca. Es la segunda de una serie de cuatro, que tienen como protagonistas a los detectives Oliver von Bodenstein y Pia Kirchhoff, pero vamos, que no hace falta leerse la primera. No hay un antes y un después, pero entretiene, final poco previsible, y si te gusta el género, no está mal.

En breve más cositas, que últimamente me estoy acostando pronto y leyendo mucho :)