Bajona

Esta va a ser una entrada sobre nada en concreto, mira que ya sabéis que normalmente hablo de libros, películas, conciertos, manualidades, etc. (de hecho tengo que hablaros de algunos de las últimas cosas que he leído y me han molado mil), pero hoy, tarde de domingo muy fría, me apetece escribir y contar cómo me siento en este momento, claro reflejo de cómo soy o de cómo es el ser humano en general.

Resulta que el otro día vi una oferta de trabajo, no la estaba buscando, apareció en Facebook y me dije “Voy a echarle un vistazo”. Me cuadró, me vi haciéndolo. No suelo solicitar ningún puesto, las veces que he enviado mi currículo, por si acaso sonaba la flauta, ni siquiera me han contestado, así que pensé en escribirles y darles mi Linkedin, pero sin esperar respuesta. Me contestaron. Flipé. Tenía que mandar mi currículo, una cover letter, un cuestionario y un plan de clase. Me dio mucha pereza. Tuve una semana liada, nos fuimos a Edimburgo el finde (bieeeeeen) el caso, que se me olvidó. Me desperté el otro día como a las 6 y de repente me vino a la cabeza, tenía que contestarles, al menos diciendo que no iba a enviar nada.

Le conté al señor Armadillo, me dijo que lo mandase. Le dije que tampoco es que quisiera el trabajo. Me dijo, con toda la razón, que siempre puedo decir que no, pero  que pasar por el proceso sería bueno para mí. A ver,  para aclarar las cosas, el curro me interesaba, pero en este momento de mi vida no sé si es lo mejor, me explico: yo ya tengo un trabajo, que me lo he montado yo, que trabajo cuatro días a la semana y que me permite encargarme de casa, compra, etc. llevar y recoger del cole a Adriana y estar con ella. En realidad no quería el trabajo, bueno, lo quería pero no en este momento de mi vida, lo quiero porque a veces me canso de estar sola todo el día, de que mi contacto humano solo sea con niños, me apetece trabajar con gente adulta, tener compañeros de trabajo, coger transporte público incluso, sí como lo oís, de lo que reniega normalmente la gente. Pero sé que si tuviera un trabajo así, andaría de los nervios todo el día para poder coordinar todo, como pollo sin cabeza y no pasaría tanto tiempo con Adriana. Total, que me pasé toda la mañana contestando cuestionario, haciendo cover letter (que no me mola nada), y preparando el plan de clase (ojo, sobre el presente de subjuntivo :-0 ) que me gustó mucho cómo quedó, y lo envié. Debo reconocer que me lo pasé en grande haciendo el plan de clase, que suelo hacerlos para los niños, pero obviamente no es lo mismo preparar una clase para chavales para dar colores, números o pronombres personales que explicar a adultos la diferencia entre perfecto e imperfecto por ejemplo. Pero vamos, que ya estaba pensando que a ver, que si me cogían igual el horario iba a ser una movida, que de vacaciones tú verás, que seguro que iba a tener que trabajar en sábado…

Hoy me han contestado, no encajo con lo que buscan. A tomar viento a la farola. Y la gracia es que me he quedado apagadilla y eso que no lo quería, pero lo del rechazo es que se lleva muy mal…

 

triste

 

Comprar de forma responsable

Los que me conocéis ya sabéis (o a lo mejor no, pues no pasa nada, ahora os estáis enterando) de que el tema de cómo y dónde se fabrica la ropa que usamos pues me preocupa. A ver, que no visto tranquila unos vaqueros si sospecho que un niño los ha estado cosiendo en vez de ir al cole, o que mira qué monos estos zapatos pero los ha fabricado alguien que trabaja 12 horas al día sin descanso. Y no es que no lo sepamos, lo sabemos de sobra, porque nos encontramos noticias como el hundimiento de una fábrica textil en Bangladesh en 2013, el incendio de otra en 2016 , abusos laborales en Camboya, en Turquía, etc. pero siempre apelamos al “no es mi culpa, la responsabilidad es de las grandes empresas, ellos son los malos, los villanos de esta peli, yo tengo que comprarme ropa ¿qué puedo hacer?” Totalmente de acuerdo, obviamente los “malos” son los grandes empresarios que en vez de pensar: “Este mes en vez de darme un baño de dinero como el tío Gilito, voy a darme solo una duchita y así poder pagarle mejor a mis trabajadores”, pero creo que algo podemos hacer nosotros también. Por ejemplo, hace siglos que no entro a una tienda de las grandes, a una de esas multinacionales que todos conocemos  y ¡eh!¡estoy viva! porque soy la primera que sé que no necesito tanta ropa, que me sobra con la que tengo en el armario.

Soluciones:

Comprar ropa de segunda mano, que no pasa nada, que se lava bien y ya está, que encuentro ropa nueva a muy buen precio, además ayudando a alguna asociación y reciclando.

Intercambios de ropa,  que ya he hablado alguna vez por aquí, que me parecen una ideaca: reunión de amigas (o amigos) y amigas de amigas (o amigos de amigos) donde intercambiamos ropa, zapatos, complementos… pasas un buen rato, te echas unas risas y alguien aprovecha eso que ya no te gusta tanto o que no te queda bien y sales con cosas nuevas.

Por último, siempre podemos buscar información acerca de la marca o al menos mirar dónde se fabrica lo que que vamos a comprar. Y mirando, mirando, pues te encuentras con marcas como estas:

Two thirds es una empresa pequeña, afincada en Barcelona que bajo el lema “We are ocean”, hacen unas cosas preciosas, yo caí enamorada de esta camiseta, que además de bonita, está hecha con algodón orgánico, es suavita y tiene un corte que sienta de maravilla:

camiseta-twothirds 

Tienen ropa para mujer, hombre y niños, echad un vistazo porque tienen cosas súperbonitas. Una empresa que se preocupa por la sostenibilidad, que fabrica en Europa con materiales orgánicos o reciclados, porque menos basura = océanos más limpios. Aquí un vídeo donde podéis ver su filosofía. 

 

Po-zu si lo que queréis son zapatos. Es una marca inglesa que nació en 2006, su nombre viene del japonés y significa “pausa”, sus zapatos son fabricados en Portugal y todos sus materiales vienen de fuentes naturalmente renovables y son cosechados de forma responsable, y por supuesto usan algodón orgánico.  Aquí podéis ver la fabricación de un par, unos como esos me compré pero en rojo y os puedo asegurar que son comodísimos. También tienen zapatos vegetarianos y veganos, por si hay algún vegetariano o vegano en la sala. 

zapatos-po-zu

Y ya sé que algunos me diréis que sí, que todo está muy bonito, pero que es caro. Vale, pero también es cierto que siempre se puede esperar a rebajas o pensar si no gastamos eso en otras marcas igual o más caras que sabemos que fabrican de forma no responsable…

También os digo que intentar comprar de forma responsable es cansado, si ya cansa buscar precio y talla que te valga, pues si además tienes que andar mirando quién lo ha fabricado y dónde, pues ni te cuento. Muchas veces me siento un poco idiota por hacer esto, pero como decía Michael Jackson:

If you wanna make a world a better place, take a look at yourself and then make a change

Marionetas de esqueletos

Ya queda poquito para finales de octubre, es decir: Halloween, Día de Todos los Santos, Día de los Difuntos, Día de los Muertos… vamos que se puede celebrar como se quiera, pero todas las fiestas giran alrededor de lo mismo. El caso es que en clase, con mis niños de Hola caracola, hablamos del Día de los Muertos, de cómo se celebra ese día en Centroamérica y sobre todo en México porque, seamos sinceros, en España lo celebramos de una manera un poco más triste…

Total, que hoy hemos hecho estas marionetas de calaveritas. Como no encontraba algo totalmente a mi gusto en la red, pues les he añadido cosas, les he dado un estilo más festivo  y aquí las comparto por si alguien se anima: marionetas-de-calaveras , listas para imprimir. Quedan así de chulas una vez terminadas:

 

calavera-2 calavera-3 calaveras

Julieta

El sábado fui al cine. Había quedado antes de verano con una amiga inglesa a la que le gusta  Almodóvar y el cine europeo (incluido el español) en que cuando volviésemos de vacaciones teníamos que ir a ver Julieta. Yo iba muy contenta por varias razones: porque esta amiga me cae muy bien,  es una persona interesante con la que me gusta hablar; porque iba a ver una peli de Almodóvar, y en general me gustan sus películas (unas más que otras, incluso algunas no me gustan en absoluto); porque iba a ir al cine,  y eso de meterse en una sala oscura a disfrutar en pantalla grande de una película para mí siempre ha tenido mucho encanto, además en un cine pequeño, muy cómodo y por supuesto había poquita gente; y por último, iba a ver una película española, en español, y lógicamente  pocas opciones hay de poder hacerlo por aquí...  También porque luego íbamos a tomar café y tarta en el Bill’s (qué postres tienen, madre mía) pero eso no tenía nada que ver con la película :)
Bueno, pues peliculón. Adaptación de los relatos “Destino”, “Pronto” y “Silencio”, de la Premio Nobel de literatura canadiense Alice Munro. Me encantó. Volvería a verla para poder disfrutarla de nuevo, no tiene desperdicio. Primero los colores, desde la primera escena se nota la firma de Almodóvar en los colores, los rojos, los amarillos, los azules… Luego la música, de Alberto Iglesias, como en tantas de sus películas (Hable con ella, La flor de mi secreto, Volver, Todo sobre mi madre…) que consigue esa ambientación tan característica. Cómo la historia es una excusa para mostrar los sentimientos y las emociones de los protagonistas, que es lo que verdaderamente importa. Y los pequeños detalles, cómo se detiene en los pequeños detalles y los va enlazando, y todo tiene un sentido en la historia al final.
Todos los actores hacen un papelón, todos sin excepción trabajan bien, desde los protagonistas (Emma Suárez, Adriana Ugarte, Daniel Grao, Inma Cuesta, Darío Grandinetti)  al último secundario. Rossy de Palma está grandísima, parece la bruja mala del cuento (un poco bruja sí que es, de hecho). En fin, que vale la pena verla, no cuento nada del argumento, yo fui sin saber de qué iba y creo que la he disfrutado más que si hubiera ido sabiendo qué iba a encontrarme. Para mí es una de las mejores de Almodóvar, eso sí, preparad los pañuelos porque es una “pechá” de llorar.
julieta

Lunes

Hola a todos. No, no voy a renegar de los lunes, ese día que tantos odian y al que habría que darle una oportunidad, al contrario, como le he dicho a Adriana esta mañana (pero con voz de locutora):

Hoy es lunes, bienvenida a una nueva semana, luce el sol, se espera una temperatura mínima de 14º y una máxima de 26,  así que hoy podemos vestir manga corta. Hoy es lunes, tenemos una semana entera por delante, con mucho que aprender, mucho que leer, que ver, que jugar, muchas cosas por descubrir y quizás gente nueva por conocer… Siete días por delante en los que hacer millones de cosas, eso es lo que nos trae el lunes. Así que L-U-N-E-S, LUUUUUUUUNES (y ahí Adriana ha hecho un baile de animadora).

Y bueno, que como veis, me he levantado contenta y le he soltado esa parrafada digna de una canción de Delafé y las Flores azules :)

Y cuál es el motivo de estar contenta, pues varios: que hemos vuelto a la rutina (bendita), que hoy empiezo las clases, que este curso se han apuntado muchos niños nuevos (¡bieeeeeen!), que mañana es mi aniversario de boda (13 años aguantándonos y disfrutándonos el señor Armadillo y yo), que tengo el pelo de un nuevo color, que he tenido un fin de semana relajado, que he encontrado una marca de zapatos superbonitos que cuidan el medio ambiente y a la gente, que estoy cumpliendo mi objetivo de dibujar y leer cada día…

Pues eso, que cuando uno está triste hay que decirlo, pero si estás feliz, compártelo también.

Besos y feliz semana ;)

Marchando una de novela gráfica y cómic

Que ya sé que algunos ya estaréis tumbaditos en la playa, disfrutando de ese sol maravilloso al que le gusta poco aparecer por aquí, pero a mí todavía me quedan unos días para estar en modo vacacional, así que aquí van algunas recomendaciones (para bien o para mal) de las cosas que he leído últimamente. Antes de nada decir que a ver, yo quiero leer en inglés para mejorar el idioma, pero obviamente necesito más concentración para hacerlo y es difícil, me pongo a pensar en las musarañas y tengo que releer veinte veces lo mismo, o me quedo dormida, una de dos. Otro tema importante es que cuando leo es para disfrutarlo, quiero relajarme, no tener que andar haciendo un esfuerzo. Así que las novelas las leo en español, y para leer también en inglés, pues cojo novelas gráficas o cómics, más facilitas. Así que si queréis leer algo en inglés pero sin complicarse mucho, pues aquí os doy algunas ideas:

 

El Deafo

El Deafo

 

El Deafo, de Cece Bell. Buenísimo, para todos los públicos además. A Adriana le encantó, casi se la leyó del tirón. Es la historia de la escritora (e ilustradora también) que cuando era una niña se quedó sorda debido a una enfermedad, cómo se enfrentó a ello, cómo fue su experiencia en el colegio teniendo que llevar un aparato para poder escuchar, cómo se comportaba la gente a su alrededor respecto a su sordera y cómo le afectaba ese comportamiento, cómo lo más importante para ella en ese momento era encontrar una mejor amiga. Una buena lectura para hablar de la diversidad y creo que muy recomendable para niños.

Nimona

nimona

Nimona, de Noelle Stevenson. También para todos los públicos. Empezó como un webcomic cuando la autora era una estudiante en 2012 y en 2015 ya fue publicado como novela gráfica. Me encantó todo, el dibujo, los personajes, la historia… todo. Un punto de vista diferente, el del villano, y su sidekick, una chica en este caso (para variar), Nimona, que además es una cambiaforma y con más sed de sangre que su propio jefe. Desde el principio te pones del lado de los malos y odias a los buenos… que no son tan buenos. Divertida, tierna y triste a ratos, no tiene desperdicio.

Soppy

Soppy

Soppy, de Philippa Rice. Lo más tierno del mundo. La historia de una pareja, el día a día, con poco diálogo (por si el inglés no es lo tuyo) pero con unos dibujos que lo dicen todo. Si estás enamorado/a, te sacará más de una sonrisa. De los que acabas de leer y te reconcilias con el universo. Me encantó.

 

Lumberjanes

Lumberjanes

Lumberjanes, de Shannon Watters, Grace Ellis and Noelle Stevenson (sí, la de Nimona). Para todos los públicos. Muy divertido, una ida de olla. Un campamento de verano para chicas, un grupo de cinco amigas, muy diferentes entre sí, pero siempre unidas y a las que les pasa todo tipo de cosas misteriosas, con personajes sobrenaturales, criaturas mágicas, monstruos… Es una serie y solo me he leído el primero, pero tengo que seguir. Importante: cómic escrito e ilustrado por mujeres y con protagonistas femeninas, algo a lo que desafortunadamente estamos poco acostumbrados…

in real life

 In real life, de Cory Doctorov y Jen Wang.  Para todos los públicos. Me gustó la idea y me encantó el dibujo, sobre todo el pelo de la prota, el movimiento. Nos cuenta cómo Anda empieza a jugar al típico juego de rol on line (tipo World of Warcraft) donde puede conocer a gente de todo el mundo, pero un día se da cuenta  de que hay gente que no juega solo por diversión como ella. Reflexión sobre lo diferente que puede ser la vida de un adolescente dependiendo del país en el que viva, de cómo la protagonista intenta enfrentarse a esa injusticia.

 

Scott Pilgrim

Scott Pilgrim

Scott Pilgrim’s precious little life, de Bryan Lee O’Malley. Primer volumen de la serie de novelas gráficas. Tenía mucha curiosidad y por fin el otro día lo saqué de la biblioteca y bueno, me gustó, pero no me volvió loca, igual porque era la versión en blanco y negro y resulta más sosa, no sé. Por si no conocéis el argumento,cuenta la historia de Scott Pilgrim, de cómo conoce a la chica de sus sueños, pero si quiere salir con ella tiene que enfrentarse a sus malvados ex. Así que decidí ver la peli, porque la historia sí que me parecía original y porque Michael Cera me hace mucha gracia. Cómo me gustó, la estética es chulísima, los personajes, los efectos, todo.  Me pareció genial.

Brexit

Porque creo que algo habrá que decir, dadas las circunstancias…

Tristeza, eso es lo que me produjo el resultado de la votación, tristeza. No me lo esperaba, la verdad. Durante la noche me desperté y andaba medio desvelada, así que miré el móvil a ver si se sabía algo, y la cosa estaba ajustadilla, pero bueno,  pensé que por la mañana el Remain habría ganado. Cuando sonó el despertador, tenía un mensaje de mi querido hermano (con ese humor que tanto nos gusta en la familia): “Venga, a sacarte el visado para venir en verano”  y le contesté lo primero que se me vino a la cabeza: “Jodeeeeeeer”.

Justo el día anterior el señor Armadillo marchó a tierras germanas, así que Adriana y yo estábamos desayunando solas y le dije que iba a poner las noticias para ver qué decían porque había ganado el irse de la UE. La pobre mía se puso a llorar “Es que yo no me quiero ir de Londres, a mí me gusta esta casa…” “¿Y ahora para ir a Málaga qué pasa, tenemos que pagar dinero o algo?” Me dio una pena…

Anduve todo el día triste, con un pellizco en el estómago y con la sensación de que no me querían aquí. Debo decir que en mi barrio había carteles en las casas apoyando el Remain, además de gente repartiendo folletos, y que, por si alguien no lo sabe, Londres votó en su mayoría para no salir, y en mi entorno, todo el mundo compartía mensajes en Facebook y comentaban que no querían salir, pero no sé, la sensación de rechazo no podía quitármela de encima, y todavía me cuesta.

El otro día, leí un artículo de una chica que iba en un bus y el conductor le gritó porque iba hablando español. Sí que había leído incidentes en otras ciudades, pero no en Londres, y  la verdad es que me asustó un poco. Pero igual que ha aparecido una pintada en un instituto español que hay aquí, también he visto a una amiga de una amiga a la que se le saltaban las lágrimas hablando del tema, por lo triste que le parecía el resultado. También me he encontrado con gente que me ha dicho “lo siento” como si me dieran el pésame y se avergonzaran de la situación.

Y el otro día me subí a un autobús, hablando español, por supuesto, porque iba con Adriana y nosotras hablamos en español, y me acordé del artículo que había leído. Cuando fui a pagar no tenía dinero en la Oyster (para el que no lo sepa, es la tarjeta con la que se paga el transporte y, de un tiempo a esta parte, solamente puedes pagar con ella o con una tarjeta de crédito de las de contacto, pero no con dinero) así que ya me vi teniendo que bajarme en la siguiente parada para buscar un sitio donde recargarla, pero no, el conductor me preguntó a qué parada iba  y me dijo (a pesar de que quedaban muchas paradas) que venga, que no pasaba nada. Seguí buscando en el bolso y tenía  otra tarjeta (debido a esos momentos de lucidez que me asaltan muy de vez en cuando), así que finalmente pude pagar el billete, pero la cuestión es que el señor fue muy amable y comprensivo, pese a que hablábamos español.

Y ayer por la mañana, un desconocido me regaló flores. Sí, como en el anuncio. Bueno, no exactamente como en el anuncio… Íbamos para el cole y en frente de nuestra casa, ponen ahora un puesto de plantas y flores y al pasar, le señalé a Adriana una planta para contarle una historia, en fin, que el señor del puesto me aparece con un ramo y me lo da y claro, nos quedamos las dos un poquito paradas. Resulta que decía que tenía muchas y supongo que serían del día anterior, pero vamos, que era un ramo bien bonito, olía de maravilla y nos las regaló, pese a que íbamos hablando español. 

A donde quiero llegar con todo esto es que por supuesto que habrá mucha gente que odie a los inmigrantes y piense que venimos aquí a robarles su trabajo y a vivir de las ayudas del Estado, pero también hay mucha que no, que son personas normales, a las que le da igual de qué color eres, qué idioma hablas,  cuál es tu religión o de dónde vienes, porque ¿es que eso importa?

Más libros

Mil años hace que no hablo de libros por aquí, así que habrá que actualizar un poquito ¿no?

 te dejo es jódete pero al revés

Te dejo es jódete al revés, de Purificación García (no la diseñadora de ropa, otra ;P )

Como podréis suponer, con ese título, no es nada serio. Me ha gustado mucho, me he reído, tiene mucha gracia o, al menos, a mí me la ha hecho. Es la historia de una cajera de supermercado que pilla a su marido engañándola y a partir de ahí, pues su relación con sus mejores amigas, con su jefe, con la anciana que va todos los días de visita al supermercado… todo contado de una forma muy graciosa. Con su descripción de los tipos de cliente se me escapó la carcajada. Es de los que se leen rápido porque además de ser corto, como lo estás pasando bien y te estás riendo, pues no quieres dejarlo. Muy fresquito, de los que te ponen de buen humor. Aquí donde empezó todo, en el blog de la autora: www.senoritapuri.com. Recomendable para llevar de viaje como lectura ligera.

aquella edad inolvidable

Aquella edad inolvidable, de Ramiro Pinilla

Todo lo contrario que el anterior, una lectura muy seria, la historia de un futbolista que pudo llegar a ser un grande pero al que una falta muy grave, tras meter un gol que dio la victoria en la Copa del Rey a su equipo,  lo dejó fuera de los terrenos de juego. Muy triste, no sólo la historia del protagonista, sino la de todos los personajes: su padre, para el que el fútbol parece serlo todo y cómo vive las circunstancias junto a su hijo; su madre, que no habla desde que perdió a su hijo pequeño en un desafortunado accidente, y su novia, con la que iba a casarse pero a la que deja para no suponerle un lastre, aunque ella persiste en su empeño de enamorada. Por el momento en que se desarrolla, la posguerra, también introduce pinceladas de la política de la época. Me gustó a pesar de esa tristeza que destila, por lo bien escrito que está, pero me acabé hartando del protagonista que no deja de sentirse como víctima y arrastra a todos los que le rodean.

 tranquilos y atentos como una rana

Tranquilos y atentos como una rana, de Eline Snel

Un libro de  mindfulness pero para niños. Aquí una guía rápida por si os apetece leer de qué va esto: Mindfulnes: atención plena o conciencia plena. Se supone que es algo que deberíamos hacer todos, algo que nos ayuda a disfrutar más de los momentos, a estar más tranquilos, a vivirlo todo más plenamente. Este libro en concreto está dirigido a padres o educadores y nos da pautas para aplicar el mindfulness con niños de 5 a 12 años. Se supone que los niños que practican mindfulnes están más tranquilos, duermen mejor, están más seguros de sí mismos… Lo compré por razones obvias, Adriana nunca ha dormido bien y es bastante nerviosa. El libro viene con un cd de ejercicios de meditación, por desgracia, nos sirve más a nosotros que a ella, que no podía aguantar la grabación entera sin moverse y con los ojos cerrados. Tengo pendiente intentarlo con otro ejercicio más corto, a ver si así… De todas formas, a mí me pareció muy bueno y tiene ideas como el concentrarse en la respiración para calmarse que sí que me han funcionado con ella. Si tienes niños a tu alrededor, vale la pena.

 Lo inevitable del amor

Lo inevitable del amor, de Nuria Roca y Juan del Val

Está bien, divertido, sorprendente e intrigante a ratos, momentos de risa y momentos de lágrimas, pero la verdad creo que no es el mejor que tiene. Es la historia de María, arquitecta de éxito con una madre un poco loca (creo que mi personaje preferido), un padre desconocido, un amante encantador, un marido y dos hijas con problemas de comportamiento.Recuerdo que me reí mucho con el de Los caracoles no saben que son caracoles, creo que este me ha resultado un poco más flojo. Una cosa que me choca es la cantidad de escenas de sexo que tiene, algunas creo que sin venir a cuento. De todas formas, es una lectura amena, te engancha y te distrae, pero tampoco mucho más, ligerito, para relajarse.

 

Me dejo más en el tintero, los dejo para otro día :)  

Muse

Meses hace que compré las entradas, y es que son uno de mis grupos favoritos. La fecha se acercaba y estaba tan contenta, tenía hasta la canguro buscada, era aquí cerquita, todo perfecto, pero… resulta que se me pone malo el señor Armadillo :(  . Yo tenía la esperanza de que estuviera bien para la ocasión, pero, por desgracia, no fue así, un virus lo había agarrado con fuerza, se ve que le había cogido cariño y no quería irse, pobrecito mío. Hasta el día antes estuvimos viendo a ver qué tal iba la cosa, pero estaba claro que lo de meterse en un concierto no era la mejor de las ideas. Yo sola no quería ir, estas cosas se disfrutan más en compañía, al mismo tiempo me sentía mal por dejarlo aquí, pero por otra parte (sí, llamadme perra del infierno) no quería perderme el concierto, así que a buscar a alguien que hiciera de acompañante. El señor Brotherinlaw fue reticente al principio, pero finalmente el señor Armadillo lo persuadió (creo que con amenazas) para que tuviera a bien ser mi acompañante para tal evento. Así que allá que fuimos :)

No llegamos para ver a los teloneros, me agota estar dos horas antes, llamadme rancia o viejales, pero cuando empieza el grupo al que he ido a ver, ya ando cansada. El señor Brotherinlaw estaba de acuerdo, así que llegamos una media hora antes de que saliera Muse. El escenario era redondo y estaba en el centro, con pasarelas por donde se paseaban de vez en cuando, así que estuvimos bastante cerca a pesar de haber llegado justos de tiempo.

Todo empezó con unos cánticos en canon muy a lo gregoriano y, claro, con drones, unas bolas que empezaron a volar y a “bailar” con la música, muy espectacular. Por fin salieron y abrieron con Pshyco (bien), una canción de su último disco y, aunque la gente aquí es bastante sosa en los conciertos, más de uno ya se puso a dar botes.  Además de las nuevas tocaron todas las imprescindibles: Madness (una de mis favoritas), Resistance (me encanta), Time is running out (mi favorita), Supermassive black hole  (cojonuda), Hysteria (la caña) y cerraron con Knights of Cydonia (épica).

La puesta en escena fue muy chula, con proyecciones de paisajes futuristas y apocalípticos, muy, muy guay. En un momento dado, también apareció una nave volando por el recinto. Tampoco faltaron, por supuesto, los cañones de humo y la lluvia de papelillos (con forma de muñequitos).

Las fotos: pocas y malas, estaba muy ocupada pasándomelo bien :)

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¡Qué pedazo de concierto! Con esta frase puedo resumirlo todo, me encantó.

Suavizante casero

A mí el tema del medio ambiente me preocupa, cualquiera que me conozca un poquito lo sabe, me ha preocupado desde siempre, así que intento hacer las cosas lo mejor posible. El tema del reciclaje lo llevamos bien, aquí tienes cubos para cada cosa, de hecho lo hacen mucho más fácil porque toda la basura reciclable va al mismo sitio, es decir, cristal, papel, cartón, plástico… si se puede reciclar va en el mismo cubo, ellos ya se encargan de separarlo.

En el tema de la limpieza, intento comprar productos ecológicos, por ejemplo, de la marca Ecover (los que he encontrado en el supermercado, porque no los tienen todos) he probado el friega suelos  y el detergente para la ropa y están bastante bien, pero el olor del suavizante no me llega a convencer. El limpiador de wc huele bien, pero no me convence tampoco. Últimamente vengo usando otros, de la marca Method, concretamente el detergente de lavadora, que  mola porque viene con un dispensador como los de jabón de manos, por lo que echas la cantidad justa, no tienes que medir con el tapón, ponerlo en el cajón de la lavadora… de esa manera dura más. El limpiador de baño es muy bueno, lo deja todo muy limpio y brillante. El limpiador para la cocina de clementina huele muy, muy rico y, bueno,  en realidad lo uso para todas las superficies, y va bien. El problema es que estos productos me temo que todavía no se venden en España :(

A lo que venía todo esto es que, como ya he dicho antes, el suavizante de Ecover tiene un olor que no me va y no he encontrado en el supermercado otro que sea ecológico. Quería usar uno sin tantos químicos, no sólo por el tema del medio ambiente, sino por el cuidado de la piel (la mía es un desastre) así que busqué una receta para hacerlo yo misma. En internet podéis encontrar muchas, yo he usado esta:

-500 ml de vinagre (yo he usado de manzana, pero en algunas recetas te dicen que de vino)

-1 litro de agua

-2 cucharadas de bicarbonato

-20-25 gotas de esencia para darle el olor que nos guste.

Cogemos un barreño, ponemos el agua y el vinagre:

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 Añadimos las cucharadas de bicarbonato poquito a poco, cuidado porque hace espuma :)

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Añadimos la esencia que queramos, yo compré una de lino que me gustó mucho, huele a ropa limpia :)

FullSizeRender_4_2Lo mezclamos todo:

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Y listo para envasar, yo lo puse en un bote de suavizante que había guardado para la ocasión. Suelo poner dos tapones en el cajón de la lavadora y recordad que antes de cada uso hay que agitar la botella para asegurarnos de que todos los ingredientes están bien mezclados.

El aspecto que se le queda es el de la foto, con esto quiero decir que no tiene buena pinta, pero funciona :)

Y ahora lo más importante: los resultados. Básicamente lo que quería era que le diera buen olor a la ropa, el efecto de un oso de peluche rebotando en toallas no lo he visto en mi vida con ninguno de los suavizantes que he usado y sabía que no lo iba a conseguir, la ropa se queda bien, ni mejor ni peor que con los suavizantes del supermercado. Algo que me preocupaba: que, al llevar vinagre, la ropa acabase oliendo a pipirrana. No, no huele a vinagre, se le queda el olor de la esencia, en este caso, lino. A la hora de planchar, pues igual que con los suavizantes tradicionales. Además de todo, se supone que al mismo tiempo limpia la lavadora y elimina la cal. Todo son ventajas.

Y eso es todo por ahora, seguiremos investigando :)